La tecnología se abre camino en el mundo de la moda

Probadores repletos, colas interminables en mostradores con un solo dependiente, ropa que se vuelve monótona y que arrinconamos en nuestro armario pocos usos más tarde…Todo esto ahora puede desaparecer, de hecho ya lo está haciendo. ¿Sus sustitutos? Portales online para probarnos ropa, vestidos en blanco y negro listos para ser coloreados, gafas que cambian de color a gusto del consumidor e incluso prendas que se realizan apretando un solo botón.

La máquina de coser y las agujas se ponen en entredicho para dar paso a ropa que puede estar listas en pocos minutos con solo dos herramientas: buen pulso y algo de imaginación. Se trata de moda a golpe de spray creada por el diseñador español Manel Torres en colaboración con el científico Paul Luckham. Este aerosol está formado por fibras de algodón y polímeros solventes que mantienen el líquido en el envase en perfectas condiciones. La ciencia y la moda se dan la mano cada vez más conscientemente, sea como garantía para ahorrar costes, ya que el producto costará alrededor de los diez euros, o como manifestación artística. Esta nueva fórmula para vestir se adapta perfectamente al cuerpo  humano y sirve tanto para hombres como para mujeres. Por futurista que parezca la idea, el producto estará disponible al público en este 2011.

Manel Torres y Paul Luckham no son lor primeros en esta nueva forma de unir tecnología y diseño de moda al gusto del consumidor. En estos últimos años han sido muchos los que, conociendo la tendencia del público de cansarse pronto de sus nuevas adquisiciones, han abierto nuevos mercados.  La marca de gafas RayBan, fundada a finales de los años 30, sacaron en 2009 las llamadas “Wayfarer colorizer”. No son unas simples gafas sino un pack que incluye, además de las famosas lentes, rotuladores de tres colores: amarillo, blanco, rojo y azul. La marca decidió ampliar esta oferta: más colores y unas plantillas con las que nos convertimos en creadores de diseños exclusivos en monturas y patillas.

Llegar a una tienda y ver que la cola de gente para probadores da la vuelta a la infraestructura del lugar no es un buen primer golpe de vista, que en muchas ocasiones suele echar atrás al comprador. La posibilidad de comprar en la red deja paso a la de probarnos las prendas que adquiramos. De esta manera el cliente evita sorpresas cuando recibe en casa su correspondiente pedido. Las tiendas H&M y Mango ya incluyen estos espacios en sus servicios online, además de incorporarse como aplicación a dispositivos tan utilizados como I-Phone o Blackberry.

About María Quintana

Licenciada en Periodismo