Apocalipsis animal: ¿verdad o ficción?

Durante varias semanas hemos sido testigos en los medios de comunicación de la muerte, aparentemente justificada, de varias especies de animales como aves y peces en todo el mundo. Todo comenzó el 31 de diciembre de 2010 en Arkansas (EE.UU) cuando 5.000 aves cayeron muertas. Días más tarde, sucedió lo mismo con otras especies animales en diferentes lugares del globo, como en la playa de la Bahía de Chesapeake, en el estado de Maryland; Brasil, Nueva Zelanda, Inglaterra, Italia, Sur de Suecia y España.

Estas muertes repentinas han dado lugar a habladurías y a teorías alarmistas que anuncian el Apocalipsis y el fin del mundo. Sin embargo, estas desapariciones parecen tener una explicación científica como el ruido de las detonaciones festivas de Año Nuevo, tormentas, frío, parásitos, pesticidas… Estas voces alarmistas aprovechan la moda de las teorías del fin del mundo como la de 2012, y cualquier acontecimiento que en un primer momento pueda parecer extraño, para aumentar la rumorología y los asiduos a estas ideas fatalistas. Además, su principal argumento para alimentar todo esto es que según, los científicos, las muertes no tienen relación entre sí y que se han registrado en diferentes lugares casi al mismo tiempo.

Hoy en día el planeta tierra está sufriendo cambios drásticos en su clima, lo que afecta a la flora y fauna. Por tanto, resulta más razonable atribuir explicaciones naturales que fantasiosas y supersticiosas a estos fenómenos. Precisamente para acallar todos esos mensajes apocalípticos, sería necesario que aquellos que tienen la responsabilidad de dar explicaciones den un mensaje claro y unánime. Además, es importante que tomemos conciencia de los graves cambios que estamos causando en nuestro planeta y actuar de una forma más comprometida y responsable.

About Laura Azaña

Alumna de 5º Periodismo.