“Los fumadores saldrán a la calle y los vecinos no podrán dormir”

Javier Blanco Urgoiti es el portavoz de la Asociación Fumadores por la Tolerancia, una entidad sin ánimo de lucro con más de 100.000 socios. La iniciativa se lleva a cabo por la nueva ley antitabaco que entrará en vigor el 2 de enero del 2011. El Club de Fumadores por la Tolerancia está constituido por fumadores y no fumadores que creen en la tolerancia como elemento fundamental de convivencia. Lejos de conseguir que la gente fume más, lo que pretenden es llegar a un ambiente cordial.

Cerca de 100.000 socios son los que integran el Club, entre ellos Javier Blanco, cuyos objetivos prioritarios son conseguir que “la decisión de fumar o no fumar sea una opción libre y que se respeten los derechos de los adultos”. Desde el año pasado han hecho campañas para que se suprimiera la ley pero no les ha servido de nada puesto que el Senado les quitó toda esperanza de conseguirlo. Intentan evitar que en España se trate al fumador como un “apestado” y que los que no fuman sean tolerantes con los que lo hacen. Su fin es que los conflictos que puedan surgir entre ambos grupos se resuelvan a base de un buen diálogo y entendimiento.

“Ir a la hostelería no es una obligación, sino un derecho”, argumenta Javier Blanco, que se ha unido por este motivo a la propuesta de la Federación Española de Hostelería. El objetivo principal es conseguir un cubículo que no ocupe más de un 30% del espacio del local, con una ventilación independiente, que no sea lugar de paso, y sobre todo, que no tenga un servicio de camareros; de esta forma se cumpliría los principios de la próxima ley antitabaco: defensa del derecho del no fumador, de los menores y de los trabajadores del sector hostelero.

Las campañas realizadas durante los últimos años han tenido un gran impacto en algunas localidades de España aunque, según Javier Blanco, “no han servido para nada”. Se han realizado encuestas telefónicas y recogidas de firmas en la calle, y ya llevan unas 550.000 firmas en total. La última campaña fue toda una innovación, puesto que se repartieron tapones para los oídos cuando se enteraron que la entonces ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, prohibió fumar en los locales de ocio. “La gente que acuda a los pubs saldrá a la calle a fumar, de ahí que regalásemos los tapones para los oídos, porque los vecinos no podrán dormir”, explica Blanco.

Por ello, han denominado como ‘’cigarrón’’ a este nuevo fenómeno. Para más información, han creado una plataforma en las redes sociales Facebook y Twitter. La campaña ’Prohibido Prohibir’’ está teniendo mucho éxito y un gran número de seguidores.

About Laura Azaña

Alumna de 5º Periodismo.