Si abusas de la tele e internet no apruebas

Los adolescentes cambian su escala de prioridades, poniendo el ocio en primer lugar. Los jóvenes le dedican una hora y media a estudiar al día y cuatro horas las pasan delante de una pantalla, ya sea consola, televisión o internet. Y aun así, muchos están conectados o con el televisor encendido cuando están estudiando o haciendo los deberes.

El resultado de la pasividad que tienen los estudiantes es que el 60 por ciento de los alumnos de Secundaria suspenden alguna asignatura, según datos mostrados por la Fundación Antena3 en colaboración con el Defensor del Menor.

Jorge Clemente, consejero técnico de TNS Demoscopia, subraya que el estudio refleja que cuanto más tiempo se dedica a Internet, mayor es el índice de suspensos de la ESO.

Estudiar pierde interés con la edad. Al 70 por ciento niños de primaria les gusta estudiar, mientras que en Secundaria sólo cuatro de cada diez tienen una actitud positiva hacia el estudio. A pesar de que en la ESO incrementa el número de asignaturas y su grado de dificultad, los alumnos sólo le dedican media hora más al día que los de Primaria.

Les queda tiempo libre a los adolescentes a estar 4,5 horas enganchado a las nuevas tecnologías, poco menos de dos horas a la televisión y el mismo tiempo a navegar, el resto del tiempo para los videojuegos. Por el contrario los pequeños de 90 minutos, están hora y media viendo la televisión, casi otra hora con la consola e internet.

Todo ello acarrea problemas de comprensión y concentración en los estudiantes. Tres de cada diez jóvenes tienen problemas para entender a los profesores, sobre todo en clase de Ciencias y Matemáticas.

La solución ante este problema comienza por los padres. Son los que toman cartas en el asunto premiándoles cuando aprueban y castigándoles cuando suspenden. Cuatro de cada cinco adolescentes tienen algún tipo de apoyo familiar en los estudios. En el caso de los pequeños sólo ocho de cada diez.

Las nuevas tecnologías correctamente utilizadas aportan algo bueno, pero cuando no hay control de los tiempos son un problema, comentó Arturo Canalda, defensor del Menor de Madrid, que dice que hay que mejorar la comunicación entre padres e hijos y escuelas, para recuperar la escala de valores.

María José Díaz Aguado, catedrática de psicología de la educación, afirma que hay que enseñar a respetar los límites sin caer en el autoritarismo, ni en la negligencia o pasividad que desemboque en ausencia de educación. Declaraciones publicadas en El Correo Gallego.

About Nuria Charro

Alumna de 5º de periodismo