Fotografías para concienciar

En la céntrica plaza de San Bernardo, en el edificio del Principado de Asturias, nos encontramos con una exposición poco usual. Se trata de una colección de fotografías dedicadas a la sostenibilidad.

Paseando por la exposición vemos fotografías sobrecogedoras. Llama la atención, por ejemplo, una del fotógrafo Andreas Gursky. Nos enseña un enorme vertedero en Chimalhuacán, en Ciudad de México. El basurero se extiende hasta más allá de lo que alcanza la vista. Una observación detenida hace aflorar detalles. Se distingue a gente con carros tirados por mulas en busca de…¿algo para comer? Con esta imagen Gursky crítica las injusticias sociales y la brutalidad que supone haber convertido un antiguo ideal paisajístico en un gigantesco basurero.

Esta exposición se llama tierra y refleja no sólo a nuestro mundo y el suelo en que pisamos, sino también la huella que los hombres dejamos sobre la faz de la tierra cavando enormes minas, arrojando desechos tóxicos, creando zonas urbanas baldías, dejando inmensos basureros…También nos muestra las cicatrices dejadas por los incendios, el hambre o las inundaciones. A todo esto hay que sumar el daño provocado por desastres naturales tales como terremotos y volcanes.

Pictet & Cie, uno de los mayores bancos privados de Suiza, es quien organiza la exposición. Después de realizar un concurso, se presentan en esta sala a los finalistas, entre los que se encuentran fotógrafos de prestigio como: Cristopher Anderson o Edgar Martins.

El premio Pictet es el primer premio del mundo dedicado a la fotografía y la sostenibilidad y se ha consolidado como uno de los galardones más importantes del mundo. Tiene un único objetivo: confrontar la creación artística del máximo nivel con los preocupantes desafíos sociales y medioambientales del nuevo milenio. Se pretende, empleando la fuerza de la fotografía, comunicar mensajes vitales a una audiencia global.

El ganador de esta segunda edición de Prix Pictet fue el fotógrafo Nadav Kander por su serie Yangtze: The long river. El fotógrafo utiliza el río Yangtze como metáfora del cambio continuo. Kander nos muestra un país en los albores de una nueva era y, al mismo tiempo, enfrentado a sí mismo.

China es un país que parece estar cortando sus raíces, destruyendo así su pasado, por la fuerza de su precipitado avance. En palabras del propio Kander, “la magnitud del desarrollo ha dejado irreconocibles la mayor parte de los lugares”. Kander muestra pictóricamente a los hombres empequeñecidos por su entorno. El hombre corriente cuenta poco en el progreso de China y es a esa pequeñez individual a la que su obra alude.

Kanan recibió el galardón (dotado con 80.000 euros) de manos del presidente Kofi Annan, presidente honorario del premio. “ Estas imágenes constituyen todo un canto y, a la vez, un recordatorio de la urgente necesidad que tenemos de modificar nuestros hábitos”, dijo Kofi Annan de la exposición .

Y es que viendo las fotografías tomas conciencia, reflexionas y te preguntas: ¿cómo es posible que destrocemos así el planeta en que vivimos? En definitiva esta exposición va más allá del arte ya que nos ayuda a ser más morales con el medioambiente e incluso con nosotros mismos. Como dice Joerg Colberg, seleccionador de Prix Pictet, “esto no es arte por el arte. Es arte para nosotros”

About Beatriz Sainz de Rozas de la Serna

Alumna de 5º de Periodismo