¿Qué tiene de raro el rostro de esta actriz?

Un consejo: antes de comenzar a leer pulsen el Play, y después sigan con la lectura.

Se llama Gemenoid-F, y es japonesa. ¿No les suena raro? ¿No ven nada extraño en ella? Si hace falta, vuélvanlo a ver. Pues les diré que se trata de un robot-actriz, el primero en el mundo que ha debutado en el teatro de Osaka, en Japón, con la obra “Savonara”.

Lo más importante para parecerse a un ser humano ya lo tiene: movimientos faciales, corporales, sonrisa, gestos y brillo en los ojos. La voz, en cambio, será reproducida por una actriz profesional, al igual que otra persona manejará sus movimientos detrás del escenario como si de una marioneta se tratase.

Pero todo esto ha sido obra del profesor Hiroshi Ishiguro, quien ha ideado este tipo de robots llamados “Actroid”. En un primer momento se crearon con la idea de utilizarlos para acompañar y divertir a los enfermos en los hospitales. Pero en 2008 el profesor llevó esta iniciativa al teatro en el marco del “Proyecto del teatro robótico”, cuyo fin es reunir a la ciencia con el arte, así como difuminar las fronteras entre hombres y robots.

El investigador intenta mostrar esta posible comunicación entre humanos y androides dado que “en Japón los asistentes robóticos van convirtiéndose en una cosa cada vez más común”. Pero como las opiniones son libres, hay quien dice que sus expresiones no se asemejan nada a las del ser humano. Si alguna duda les queda, vuelvan a dar al play.

Es cierto que poco a poco la tecnología avanza cada vez más rápido, ya son muchos los robots creados hasta ahora, cada uno con unas funciones concretas, como profesores de música que entonan notas, otros que hacen la compra e incluso los hay que saben comer.

 ¿Debe ser esto motivo de preocupación? ¿Tendrá límites la tecnología? Si no es así, ¿Seremos menos útiles que estos aparatos en un futuro?   Ahí les dejo planteada la cuestión.

About Rosa Ferrin

Alumna de 5º de Periodismo