Series de época: ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Eugenia de Molina, Viriato, Antonio Alcántara o Marcelo Gómez son algunos de los personajes que no cesan en el empeño de invadir los televisores de nuestros hogares. Todos ellos pertenecen a series de producción española. Tienen personalidades muy diferentes pero un factor común:  se remontan al pasado.

Ya son doce las temporadas que lleva la familia Alcántara en el panorama televisivo pero a pesar de ello el formato no se desgasta. Las cifras hablan por sí solas: 5.171.000 espectadores logró Cuéntame, la propuesta de televisión española para la noches de los jueves, hace escasas semanas, llegando así a su mejor arranque. Amar en tiempos revueltos lleva menos tiempo en emisión pero no baja de los dos millones y medio de espectadores diarios.

La serie, que se remonta en esta etapa a la España de posguerra, tiene una particularidad respecto a los demás formatos de ficción. Sus personajes, a excepción de tres, se renuevan cada temporada, dando lugar a tramas diferentes. ¿Es esta una fórmula de éxito? De esta manera se evita tanto un posible hastío de la acción como posibles filias y fobias a determinados personajes por parte del público.

No hay dos sin tres, ya que la cadena pública también está en posesión de otra serie que además de ser de época ha hecho historia. Se trata de Águila Roja, que encandila cada vez más a sus seguidores consiguiendo datos de audiencia cada vez mayores. El último capítulo lo vieron 6.464.000 espectadores y el minuto de oro, a las 23.36 horas del pasado 4 de noviembre, consiguió 6.913.000. Un record con mayúsculas al acercarse a las cifras que en los noventa marcó Médico de Familia, que llegó a una media de siete millones y medio de espectadores por episodio.

¿Por qué las series que tanto despuntan coinciden en volver la mirada al pasado?, ¿cualquier tiempo anterior fue mejor? Realizando una comparativa con formatos que alcanzaron cotas de pantalla realmente buenas como Doctor Mateo o Gavilanes y que incluso marcaron un antes y un después en el medio audiovisual, como Gran Hermano, queda patente que la fortaleza de las nuevas series de época no es temporal.

Cogemos el mando y cambiamos de canal, en este caso a Antena3 y nos encontramos con Hispania, que a pesar de su corta trayectoria ya ha conseguido hacerse respetar en el panorama televisivo nacional. Aunque no ha conseguido las cifras de las series de época de la televisión pública, ayudadas también por la eliminación de la publicidad, sus comienzos están siendo muy buenos.

Hoy ya no atraen personajes como Juani, Chechu o el abuelo Manolo de Médico de Familia, ni siquiera un “Quimi” o una “Valle” contemporáneos siguiendo la estela de Compañeros. Ahora lo que se lleva es la vuelta al pasado, lo dice la audiencia. La crisis actual en cierta parte ha influido en ello.

Cuando nos sentamos en el sofá de nuestra casa, después de una larga jornada de trabajo preferimos evadirnos y pensar en blanco y negro, viajar a épocas en las que a pesar de conflictos de todo tipo nos parecen mejores que los problemas modernos.

About María Quintana

Licenciada en Periodismo