“Parece que están esperando a que se muera”

Una ley mal implantada y que no incluye a todos. Esta es la premisa que numerosas familias con personas dependientes están sufriendo. Este el caso de los hijos de la familia Martín Hernán, cuya madre sufrió un derrame cerebral que la dejó impedida del habla y del movimiento en la mitad de su cuerpo.

Según confiesa a cuv3 un representante de la familia, “estamos cansados de esperar una ayuda que no llega. Hicimos el papeleo necesario hace algo más de un año y aún no ha venido nadie de la Comunidad de Madrid a mirar a mi madre y ver cómo se encuentra y en qué grado de dependencia estaría. Además, no te garantizan que te den ayuda si no lo consideran oportuno. La residencia en la que se encuentra es muy cara y no sé hasta cuándo podremos estar pagándola. Parece que están esperando a que se muera y así no dar las ayudas“.

Este es el llamamiento de una de las muchas familias que esperan una asistencia que no llega. Cabe recordar que la ley de dependencia entró en vigor hace ya casi cuatro años, el día 1 de enero de 2007. Muchas familias se han beneficiado de esta propuesta de ayuda pero otras, como se ha podido comprobar, no.

Los pasos a seguir para solicitar la ayuda tampoco son fáciles. En primer lugar, se debe asistir a una reunión de la Junta Municipal de Distrito dónde esté empadronada la persona dependiente. El objetivo es que la familia consiga cita previa para informarse de más trámites que tiene que hacer. Posteriormente hay que rellenar dos formularios, uno explicando qué tipo de ayuda se solicita (económica, asistencia en casa…) y otro, que hay que descargar de internet, en el que el médico que trata al paciente, tiene que dar el visto bueno a esta ayuda, añadiendo toda la documentación necesaria( dni, cartilla seguridad social…).

Pasados mínimo un año, se realizará una evaluación del estado del paciente y se determinará si se encuentra dentro de los tres grados de dependencia. Por último, habría que esperar en torno a dos o tres años más para que esta ayuda llegue a las familias. En total, tres años, en el mejor de los casos, para que la ley cumpla su función.

Pero no sólo en personas mayores se dan estos sucesos. También en jóvenes con problemas como el autismo u otras enfermedades degenerativas que ven cómo tampoco reciben los cuidados o prestaciones que ofrece el Estado.

Además, las personas que ya reciben la atención que solicitaron se quejan del trato que los asistentes personales les procesan, ya que según argumentan, no son especialistas en cada problema y se sienten, en ocasiones, como “un trozo de carne”.

La propuesta que salió del Congreso de los Diputados no tiene una gran implantación real.  No se han cumplido tampoco las expectativas de empleo e inversión que toda esta ley conllevaba. El drama de la Ley de Dependencia se refleja tanto a nivel estatal como familiar, ya que se encuentra en un estado muy primario de evolución y no se ven los resultados que se esperaban.

About Roberto Marcos

Alumno de 3º de Periodismo