Corea del Norte, el último reducto de la guerra fría

Seguro que muchos de ustedes han visto o leído cualquier novela o película de la Guerra Fría donde muestran una Rusia en la que nada es lo que parece y todo está medido para que sea perfecto a la vista del turista. Pues aun queda un lugar así en el mundo, aun queda un lugar donde la Guerra Fría no solo no ha terminado, sino que está en plena efervescencia, un lugar donde la historia reciente sigue más viva de lo que podemos imaginar, un lugar donde hasta la menor acción esta milimétricamente medida.

Corea del Norte es el último bastión del comunismo estalinista. Kim Jong-Il ha conseguido crear un mundo donde “todos” tienen lo mismo y viven igual, bueno no, todos no… Los altos cargos cuentan con Mercedes y mansiones mientras que la gente de a pie vive en casuchas “de cartón-piedra” y se mueven en bicicleta o carro, si son “afortunados”.

Cuando los turistas preguntan por qué  hay unas gigantescas carreteras si nadie usa coche, les contestan que la falta de coches se debe a que las carreteras tienen que estar libres por si hay un ataque militar poder sacar los tanques. Pero la realidad, por mucho que el Gobierno coreano lo niegue, es que desde que se instauró la dictadura han muerto unas 3.000 personas de hambre. La realidad es que fuera de la capital (aunque una vez más sea negado por ellos) no hay ni luz ni agua corriente.

El control del Gobierno sobre su territorio es inverosímil. Obsesionados con un posible ataque fantasma, este país es el lugar más militarizado del mundo. El metro está preparado para soportar ataques nucleares y tienen misiles apuntando a casi todos los países por sí… ¿les atacan? La obsesión es tal que solo mantiene contacto comercial con China y Rusia.

Está prohibida la entrada a periodistas. Los turistas tienen cada vez que salen de su habitación a un “guía” que se encarga de que ni salgan de la ciudad, ni vayan a lugares a los que no deben ir, ni fotografíen o graben las peores partes de la ciudad, ni hablen con nadie en la calle y si consigues salir sin él, cuidado… No serías el primer turista acusado de espionaje. Nada, absolutamente nada es improvisado.

Pero el mayor mérito y a la vez horror de esta dictadura es la capacidad que ha tenido para engañar a la población. En la biblioteca nacional, se cuenta con más de 18.000 libros, todos escritos por “El Líder”, sí, ni han leído mal, ni es una errata, pero esto no es lo único que ha hecho este líder elevado a la categoría de semidiós. Se cree que él diseñó la ciudad, inventó la bomba atómica y lideró el ejército que expulsó a EEUU cuando “intentaron invadir Asia”.

Ahora comprenderán en parte la devoción enfermiza que sienten los coreanos hacía su opresor. El odio que se inculca desde las escuelas hacía EEUU es escalofriante. ¿Saben qué les responderá un niño coreano al que le pregunte si quiere decirle algo al presidente de los Estados Unidos? “Señor presidente de los EEUU deje de matar niños en Corea del Sur”.

No hay internet ni tele o cine que no sea coreano. Además, cualquier disidente político es encerrado en campos de tortura, él y sus descendientes hasta tercera generación, verdaderos campos de concentración al nivel de Auschwitz. Corea es el principal suministrador de armas de Al Qaeda. Y esto es lo que más preocupa a la sociedad internacional. Unidos por su odio hacía EEUU, el principal miedo de occidente es que los coreanos, pudieran llegar a vender armas biológicas o químicas a los árabes.

Un lugar oscuro y desconocido pero realmente atractivo para cualquier periodista. Un mundo que hace pensar que si ellos se creen libres y no lo son… ¿realmente nosotros somos libres? ¿O solo lo creemos?

About Jorge Saul Rodriguez

Estudiante 3 periodismo

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