Así vive un pueblo la llegada de un asesino

Los ciudadanos de Villarrobledo (Albacete) están preocupados y asustados por la llegada más temida, la salida a la libertad de uno de los asesinos en serie más sanguinarios del país: Pedro Antonio Seco Martínez.

Tanto es el temor que incluso su propio hermano ha recogido firmas para impedir la entrada del ex preso en el pueblo. Sus esfuerzos no han dado resultado.

Este criminal salió en libertad la pasada semana del Centro Penitenciario de Castellón de la Plana. Se le condenó en el año 1993 a una pena de 90 años, de los cuales sólo ha cumplido 17 años. Gracias a los beneficios penitenciarios del antiguo Código Penal ha cumplido menos de un tercio de su condena, por cometer tres asesinatos por placer en su pueblo, Villarrobledo.

El primero fue el 23 de junio de 1991 y acabó con la vida de Pedro José Moreno. Tras éste, seis meses después, el 1 de diciembre de 1991, acuchilló a José Ballesteros y al cabo de un año, el 15 de septiembre de 1993, acabó con la vida de un taxista, Juan Segundo López, natural de Albacete. Con estas tres víctimas siguió el mismo procedimiento, aplastarlos la cabeza con una piedra de gran tamaño.

Como no podía ser de otra forma, en las tertulias de los vecinos del municipio no se habla de otra cosa. Dicen incluso que una de las primeras cosas que ha hecho el asesino al llegar a Villarrobledo ha sido ir a renovarse el test psicotécnico de conducción y aseguran que el ex convicto está en posesión de un cuaderno en el que escribió durante su permanencia en la cárcel los nombres de sus próximas víctimas, y en que aparecía el nombre de su cuñada, su padre…entre otros.

El hermano mayor del asesino, Félix, tampoco le da la bienvenida. “He sido el primero que he estado hablando con el juez para recoger firmas y desterrar a mi hermano, pero legalmente no se puede hacer nada, la justicia está así”.

Por tanto, a los habitantes de Villarrobledo se les recomienda ir con cuidado hasta que se resuelva el caso judicial del homicida.

Seco Martínez tenía pendiente su salida desde este año, ya que el juez decidió ponerle en libertad, a pesar de estar todos estos años de encierro al ser considerado por los expertos en estos temas como un “psicópata desalmado y peligroso”. Al final lo ha conseguido, aunque no será muy bienvenido sobre todo en su pueblo natal, puesto que ni su familia quiere que vuelva.

Tras su salida, Seco Martínez tiene dos días para reclamar el proceso de recurso de súplica, aunque la familia de las víctimas, en concreto la del taxista, quieren imponerle la doctrina Parot para que cumpla 13 años más de condena.

About María Páez Sánchez

Alumna de 5º de Periodismo