Cambio portátil Fujitsu por Thermomix

“Dime que es lo que tienes y si me interesa te lo cambio”. Ese es el lema del trueque, una nueva forma de cubrir necesidades en tiempos de crisis. Este sistema de cambio, que existe desde que el hombre dejó de ser nómada, vuelve a resurgir en pleno siglo XXI. Y es que, en situaciones de este tipo, esta forma de pago está de actualidad.

 “Cambio portátil Fujitsu por Thermomix”, anuncia Javier desde Córdoba. Al parecer, ya no le hace falta su antiguo portátil y ha decidido dedicarle más tiempo al mundo de la cocina con un nuevo accesorio para ella. En este portal de Internet se “truequean”, como a ellos les gusta llamarlo, coches, motos y bicicletas por cualquier otro instrumento de igual valor para la persona que pone el anuncio.

Incluso, determinados artículos de coleccionista que van desde secadores de pelo, pasando por un antiquísimo reloj de arena hasta terminar por un conjunto de canicas de la época de nuestros abuelos. Si necesitas mudarte de casa por cuestiones laborales, o cualquier otro motivo, también puedes intercambiar tu casa. En tiempos de crisis, la compra-venta de inmuebles no resulta factible, así que han ideado un nuevo plan para esta situación.

Además, este mundo tiene sus propias normas. La primera y más importante es que se fía y confía, la segunda es que se ofrece lo que no usa, no lo que no se puede usar. La tercera es que se intercambia, no se comercializa. Si cumples con todas estas reglas, puedes unirte a este pequeño mundo del trueque.

Los países que más utilizan este sistema de cambio son Venezuela y Bolivia, que apuestan este sistema para potenciar sus sociedades. Ellos han creado una moneda válida para intercambiar bienes dentro de un mismo pueblo, pero en España también encontramos situaciones parecidas.

Por ejemplo, en Madrid la asociación sin ánimo de lucro “Adelita” ha creado una red de trueque urbano bajo el lema “No gastes, cambia”, que promulga  el “consumo más responsable y respetuoso con el medio ambiente”, según afirman sus creadores. Existe otro lugar en el Barrio de la Prosperidad, organizado por los vecinos de su propio barrio, donde puedes intercambiar objetos que ya no utilices. Son sólo algunos de los múltiples ejemplos para promover un sistema económico alternativo cuando surgen necesidades.

About Ana Muñoz de Frutos

Alumna de 3º de Periodismo y 2º de Comunicación y Gestión de Moda