La red alimenta la anorexia

Suena el despertador, se levanta notando el frío de sus pies descalzos en las baldosas del cuarto de baño. Con los ojos entrecerrados se sube a una báscula aún más fría. Respira aliviada por no haber aumentado ningún kilo y mirándose al espejo hace una mueca de asco. Vuelve a su habitación. Se dirige a su ordenador, necesita ver si hay en la red algún nuevo post pro “Mía” o pro “Ana” que le ayuden a ser perfecta de una vez por todas…

Este podría ser el comienzo de un día en la vida de un adolescente obsesionado con su peso. La anorexia y la bulimia son enfermedades que afectan a dos millones de mujeres solo en nuestro país y cada vez a más hombres. Una cifra que aterroriza a cualquiera si se tiene en cuenta la dificultad que conlleva superarla. A pesar de la multitud de ocasiones en las que hemos escuchamos testimonios de famosos o amigos de amigos, nuestro conocimiento sobre la realidad de la enfermedad es muchas veces escaso.

Se trata de patologías mentales y por ello requiere de un psiquiatra además de profesionales que controlen la alimentación. Se ha escrito mucho sobre anorexia y bulimia como el famoso “Yo vencí la anorexia” de la modelo Nieves Álvarez que arrasó en el mercado, pero sin duda la cruda realidad la encontramos en la red. Hoy la tecnología ocupa gran parte de nuestras vidas. Ni siquiera nuestros bolsos o bolsillos están a salvo de esta revolución gracias a dispositivos que nos mantienen en permanente contacto con cualquier rincón del mundo. Nos invade una sed continua de compartir informaciones, opiniones y sobre todo experiencias. Por eso es el lugar que “Mia” y “Ana” eligieron para quedarse.

“Ana” es la palabra utilizada en la red para referirse a la anorexia, “Mia” es la bulimia. El descontrol de la red genera que existan webs y blogs que fomenten estas enfermedades a base de “consejos” y “dietas”  además de mantener en abierto foros para que puedan intercambiarse experiencias propias.

Algunas de las participantes ya han caído de lleno en este infierno y otras aún no pero, aprovechando la susceptibilidad de la adolescencia, la incitación para que se introduzcan es continua: “Por eso princesas es mejor llegar a la perfección… nadie quiere a las gordas, las detestan, nadie las admira ni las halaga por su cuerpo asqueroso lleno de grasas“. Esta es una de las consignas que lanza un adminitrador de uno de los blogs “pro Ana”. Es entonces cuando surge la cuestión de la regulación de este tipo de páginas, tanto de un control desde el núcleo familiar estableciendo un  flitro como desde la parte legal del asunto.

En 2008 Francia prohibió estas webs “por provocar a una persona que busque una delgadez excesiva”, imponiendo a todo el que llevase a cabo esta incitación dos años de prisión y una sanción de 30.000 euros, elevándose en caso de muerte a 45.000. En nuestro país esto aún no ha ocurrido,  “incluso estas páginas han crecido un 470% en dos años” según la psicóloga Alicia García.

Ante los hechos desencadenados estos últimos años, algunos no han querido mantenerse de brazos cruzados y se han propuesto unirse y actuar. Es el caso de la organización “Protégeles” que lleva ocho años luchando por la defensa del menor en la red. Su objetivo fundamental es terminar con lacras que se dan en la red como la pornografía infantil, la apología del racismo o del terrorismo, el acoso escolar…

En el caso concreto de la anorexia y bulimia, “Protégeles” se responsabiliza de dos iniciativas : “Tú eres más que una imagen” y “Anaymia“. Esta última fue creada con este título para que las adolescentes de todo el mundo que busquen dichas palabras clave en la red encuentren por error esta web que dispone de un formato muy parecido a las páginas pro-Ana y pro-Mía. La sorpresa viene cuando se dan cuenta de que no es lo que están buscando. Allí no hay dietas imposibles  ni formas de autolesionarse sino una puerta abierta para la esperanza, para concienciar e informar, tanto a enfermos como a padres.

Con un solo click observamos la cara negativa del avance tecnológico, que deja patente que la anorexia no es un juego.

About María Quintana

Licenciada en Periodismo