505 días acampados en busca de justicia

La plaza madrileña de Jacinto Benavente lleva 505 días ocupada por Antonio Meño, que lleva casi 22 años en coma tras una operación de cirugía estética, y por sus padres. Antonio tiene 40 años y no se mueve, ya que sufre un coma vegetativo desde hace dos décadas tras someterse a una operación de nariz.

La familia de Antonio Meño fue condenada en 2008 a pagar 400.000 euros por el juez ya que la sentencia absolvió al  anestesista y ahora están acampados en la plaza céntrica de la capital como gesto de protesta hasta que alguien del Ministerio de Justicia les reciba y les dé una solución para el dinero que les pide el juez.

Su protesta ha hecho que apareciera un testigo clave por el que el pasado miércoles se reabrió el caso en el Tribunal Supremo, un nuevo testigo presente en la intervención quirúrgica que observó cómo las pulsaciones del paciente se aceleraban, y que podría dar un vuelco a la situación.

Esta versión es completamente opuesta a la que ofreció el anestesista que controlaba la intervención, absuelto por la Audiencia Nacional, y por tanto el paciente se quedó sin indemnización.

El abogado de la familia, Luis Bertelli, ha expresado sus esperanzas en que el Alto Tribunal dicte una nueva sentencia respecto a la negligencia médica de la anestesia y dar lugar a un nuevo proceso.

” Espero la Justicia que no se me hizo hace veinte años”, ha asegurado Juana Ortega, la madre de la víctima, que llegó a la puerta del Alto Tribunal con el apoyo de gritos de “valiente” y aplausos de gente congregada en la entrada, acompañando a su hijo Antonio, en la camilla en la que iba a asistir a la vista pública.

About Carmen Prieto

Alumna de 3º de periodismo