Eternos iconos

“Es un raro fenómeno encontrar a una muchacha tan joven con tanta calidad de estrella inherente. Como resultado de su enorme éxito, Audrey Hepburn ha adquirido ya el fulgor extra incandescente que aparece como resultado de ser aclamada, admirada y amada”. Así describía el fotógrafo y diseñador Cecil Beaton en 1954 a la protagonista de películas como “My Fair Lady” o “Vacaciones en Roma”. Con un carisma único ante la cámara y una elegancia innata, Hepburn es quizás uno de los iconos más claros que ha dado la industria del cine.

Su éxito llegó a cada rincón del mundo y aún hoy se le sigue recordando. Prueba de ello son los 430.000 euros que un comprador anónimo pagó haces escasos días por unos sellos que nunca habían visto la luz. En ellos aparecía un primer plano de la actriz caracterizada como “Holly Golightly”, la protagonista de “Desayuno con diamantes”. Ocurrió en el hotel Aldom de Berlín donde Sean Ferrer, el hijo de la actriz, sacó a subasta seis pliegos de sellos de una tirada que en sus orígenes era de catorce millones y que fueron destruidos en 2001. Estas ilustraciones, creadas por el diario “Deutsche Post”, no tenían los derechos de imagen correspondientes y por tanto Ferrer los retiró del mercado. La cifra recaudada irá destinada a “Escuelas para África” y “Audrey Hepburn children´s fund”, creada por sus dos hijos para continuar el legado de la solidaridad que la artista ejerció en sus últimos años de vida.

Aunque haya casos concretos como éste, en la industria del cine la mayoría de las subastas suelen girar alrededor del atuendo de los actores. Cuando el espectador ve una película tiende a guardar involuntariamente en su retina el estilo del vestuario o una prenda en concreto que de algún modo definan al protagonista.

De esta forma en muchas ocasiones convierte esa indumentaria en algo intrínseco a él, como personaje pero también como actor. ¿Quién no recuerda el llamativo vestido fucsia de Marilyn Monroe en “Los caballeros las prefieren rubias”?, ¿y el que Audrey Hepburn llevaba en la primera escena de “Desayuno con diamantes”?. Precisamente estas dos prendas adquirieron precios bastante desorbitados. El vestido negro de Givenchy que lució Hepburn fue subastado por 700.000 euros, el mayor precio alcanzado en una subasta del mundo cinematográfico.

Los iconos pasan entonces a ser no solo los personajes sino también los objetos o atuendos que les caracterizan, llegando incluso a dar nombre a numerosas prendas. La denominación del léxico español a la chaqueta rebeca no nació de boca de ningún diseñador sino del libro “Rebeca” de Truman Capote que Hitchcock adaptaría al cine. Joan Fontaine, la protagonista del film lleva este tipo de prenda: una chaqueta de punto abierta por delante. Aunque no de manera tan extendida, ocurrió algo similar con la película “Sabrina”, en la que la protagonista puso de moda las “sabrinas” o bailarinas, reivindicando que la mujer también puede mantener una silueta estilizada sin necesidad de llevar zapatos de tacón.

La industria musical ha aportado también numerosos iconos conocidos universalmente, tanto por su música como por su vestimenta. Michael Jackson es el ejemplo más claro. La ropa que “Rey del Pop” llevaba encima del escenario crea tendencia. Por eso sus prendas son las que más dinero han recaudado en este sector.

La camisa que se puso para la gira de 1984 con los “Jackson Five”  se vendió por 37.000 euros, mientas que los guantes que llevaba la primera vez que bailó el famoso “Moonwalk” llegaron a alcanzar los 235.000 euros. Otros cantantes icónicos como los “Beatles” o los “Rolling Stone” que generaron un rompedor fenómeno fan también han roto moldes en cuanto a subastas se refiere.

Introduciéndonos en la red podemos comprar objetos o prendas de iconos por una amplia gama de precios. El más utilizado por los usuarios de todo el mundo es el portal “Ebay“, que dispone de más de 100 millones de usuarios, en España  “Comprar.es” le pisa los talones. En estos “paraísos” para los coleccionistas se pueden encontrar todo tipo de objetos, desde un ejemplar del “Usa Today” donde aparece la muerte de Michael Jackson en portada por dos euros hasta un vinilo de los “Rolling Stone” firmado por Keith Richards por 2.500 euros. ¿Lo más extraño? una radiografía de 1954 perteneciente al torax de Marilyn Monroe que alcanzó los 45.000 dólares.

About María Quintana

Licenciada en Periodismo