Sanidad prohíbe la publicidad de las “pulseras mágicas”

De un tiempo a esta parte, los accesorios representativos han cobrado cada vez más importancia en la sociedad occidental. Comenzó con las pulseras promocionadas por Lance Armstrong, “Live Strong”, que representaban el apoyo del portador a las personas con cáncer. Pronto, muchos más colores y temas nacieron en la misma dinámica, y los antebrazos del mundo se vistieron de color con causas más o menos justas.

Actualmente, la novedad más reciente en este campo son “las carbonero”, unas pequeñas pulseras-rosario hechas con hilo y promocionadas por la periodista Sara Carbonero. Sin embargo, en algún momento entre estos dos abalorios, a partir del año 2009 se empezaron a comercializar las llamadas “pulseras mágicas”.

Creada en Estados Unidos, la marca Power Balance empezó a promocionar sus pulseras holográficas. Éstas, según la publicidad de la página, trabajan con el campo de energía natural del cuerpo, “resonando y respondiendo”.

Si en un principio tuvieron mucha aceptación, en la actualidad gozan de bastante mala fama, especialmente en la red. Aunque sus efectos no han sido demostrados ni desmentidos, en septiembre de 2010 y basándose en el Real Decreto 1907/96, se cursó una circular interna a los colegios de farmacéuticos y a los hospitales referente a la pulsera.

En esta recomendación, a la que ha tenido acceso cuv3, se establecía que “quedaba prohibida cualquier clase de publicidad o promoción de productos con pretendida finalidad sanitaria, que sugieran que su uso potencia el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual”.

Se especificaba que el hecho de que estas pulseras se publicitaran en el ámbito sanitario o farmacéutico proporcionaba “credibilidad a los pretendidos efectos favorables sobre la salud”. Además, se comunicaba que esta medida se expandiría a las Direcciones Generales de Farmacia de las Comunidades Autónomas, solicitando que extremaran las medidas de inspección, y en su caso sanción por parte de las inspecciones farmacéuticas.

La circular concluía añadiendo que “aunque el uso de estos productos no resulte peligroso para la salud de los usuarios, es claro que se incumplen las disposiciones antes referidas sobre la materia”. A partir del envío de este memorándum, se informaba a médicos y farmacéuticos que la promoción y venta de estos productos podía ser considerada un delito.

La última aparición mediática de la pulsera Power Balance tuvo lugar en la cadena CNN, donde fué exhibida por la actual ministra de Sanidad, Leire Pajín.

About Miguel Morales

Licenciado en Periodismo