“Urgente: Su vuelo ha sido cancelado por la huelga en Francia”

12 de octubre 2010 (París) por wolf bonpiedbonoeil
12 de octubre 2010 (París), por wolf bonpiedbonoeil, flickr.

El día 7 de septiembre, abría mi correo poco antes de coger el tren para el aeropuerto de Marsella, donde me esperaba un e-mail de mi compañía: “Urgente: su vuelo ha sido cancelado”. Al día siguiente tenía un viaje a las siete de la mañana para Estambul que partía desde Málaga. Llegar hasta allí, desde un país paralizado, se convirtió en una difícil tarea. No había trenes, ni aviones; mi única posibilidad era llegar a la frontera en coche y en España, coger un vuelo. El viaje fue de unas ocho horas en total, porque las carreteras estaban saturadas. El siguiente, el 12 de octubre. Sin embargo, en este caso ya iba sobre aviso, y tras mucho pelear, conseguí volar un día antes.  En interrogación queda mi viaje para este viernes.

Éstas son sólo las consecuencias superficiales para quienes no vivimos allí. Y es que la huelga general en Francia no es sólo un problema que se produce en el país vecino. Es también un gran problema para muchos españoles.

Los datos afirman que cerca de siete de cada diez franceses apoyan la movilización que desde el martes 19 se renueva cada 24h horas, convirtiéndose en indefinida. Se trata de la novena huelga general que afronta el presidente Nicolás Sarkozy este año, y la quinta del otoño. El motivo de la disputa es una reforma laboral y el punto más delicado es el que pretende alargar la edad legal de jubilación de 60 a 62, y la edad para quien no haya cotizado el tiempo necesario –que también se amplia de 40 a 41,5- para cobrar la pensión completa de 65 a 67.

La decisión está en manos del Senado, donde se aseguraba que el pasado lunes se votaría el polémico proyecto de ley, pero los senadores del Partido Socialista la han retrasado al introducir nuevas enmiendas y alargarse en sus discursos. Por ello, aumenta el caos y las consecuencias económicas son cada vez más graves para el país galo.

Ninguno de los agentes implicados parece dispuesto a ceder. Sarkozy desoye las protestas, declarando que llevará la ley “hasta el final”, que es “de justicia social” y necesaria para garantizar las pensiones del futuro. También ha dejado claro que no hará nuevas concesiones después de las realizadas el 8 de octubre que suavizaron algunos aspectos, pero sin modificar las exigencias sindicales relacionadas con la edad de jubilación.

Para muchos, la solución es subir las tasas impositivas a los más ricos, ya que consideran que la clase media y obrera tiene más obligaciones fiduciarias.

Con estas cartas, ésta es para muchos una semana decisiva para el gobierno de Sarkozy. Hasta el momento, las revueltas estudiantiles se han recrudecido con la paralización de 340 institutos según el Ministerio de Educación y 500 según los sindicatos, a lo que se suman los transportes y las carreteras, éstas últimas bloqueadas por camiones.

Además está la crisis de carburante, el país se está abasteciendo de las reservas legales, que se calcula dan para unos 10 días, pero en torno al 20 por ciento y subiendo de las gasolineras están actualmente cerradas. Mientras, la patronal advierte del cierre de pequeñas y medianas empresa. ¿Para mí? Todavía no sé qué me deparará el viernes.

About Alba Romero Villa

Estudiante de 4º de Periodismo; Comunicación y Gestión de Moda.