Berlín se enfrenta a la primera exposición sobre Hitler

Adolfo HitlerLa polémica exposición “Hitler y el pueblo alemán” es la primera del dictador desde que finalizó la guerra hace 65 años. Se centra en una pregunta a la que ningún alemán se ha atrevido a enfrentarse hasta hoy: ¿Cómo pudo un hombre sin estudios desencadenar la guerra más devastadora al frente de un país culto y avanzado? ¿Cómo obtuvo la licencia y complicidad de sus habitantes para acabar con millones de personas en los campos de concentración?

Un detalle curioso que llama la atención es que la exposición no incluye ningún objeto utilizado por Hitler, para evitar atraer así a grupos neo-nazis que pudieran considerarlos objetos de culto. De esta forma se ha conseguido crear más polémica de la que se buscaba, ya que esto ha provocado la ira de los grupos radicales de la ultraderecha alemana.

Según ha declarado a cuv3 el profesor ayudante de la Universidad Complutense Carlos Javier Sanz Díaz, experto en la Segunda Guerra Mundial y catedrático de historia contemporánea, “revisar el pasado no es una exaltación o un panegírico”. A su juicio, la problemática generada por la ley que impide la publicidad del monográfico es ridícula.

En su opinión, la utilización  de cualquier simbología nazi para la simple promoción de la exposición es justificable, lo cual no excluye la prohibición de la utilización de emblemas con objetivos ideológicos o políticos. Asimismo, Sanz Díaz comparó la situación de Alemania con la actual en España, con el problema de la ley de memoria histórica y la retirada de estatuas de Franco.

La diferencia radica en que el nazismo fue derrotado con el final de la guerra y en España se ha normalizado la situación porque no se ha basado en la derrota de un bando, sino en la unión de vencedores y vencidos formando una democracia para levantar el país tras la Guerra Civil. España es un ejemplo de reconstrucción de un país.

Para restar dramatismo al tema, otro de los historiadores de la Complutense, que no quiere ser mencionado, prefiere resaltar la coincidencia de que el día de la inauguración de la exposición se cumplieron 70 años del estreno de la película El gran dictador. En la cinta, Charlie Chaplin interpreta al dictador de Tomania, Adenoid Hynkel, obvia imitación de Hitler. Se expresa con un alemán onomatopéyico del que apenas se entienden las palabras “judío”, “chucrut” y “filete empanado”. La polémica unida al humor al estilo de un relato breve de Roald Dahl.

About Alvaro Canosa

Alumno de 3º de Periodismo