El GPS, un arma de doble filo

El GPS puede ser el mejor sistema de navegación para guiarte en carretera siempre y cuando se sepa utilizar, porque de lo contrario se puede convertir en un arma.

La relevancia que la DGT (Dirección General de Tráfico) y Gobierno le han dado a los GPS se debe a la distracción que estos producen cuando se manipulan en carretera puesto que un 36% han sido víctimas de un accidente de tráfico en 2009. Ante esta situación se ha creado una ley de tráfico en la que el conductor que manipule este aparato durante la conducción será sancionado con una retirada de 3 puntos en el carnet, considerándola como una falta grave.

Un estudio de la manipulación del GPS  durante la conducción, realizado por Línea Directa Aseguradora en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) en 2009, muestra que el conductor no percibe el 50% de las señales, disminuye el control del vehículo un 75%, aumenta la distancia de seguimiento un 80%, reduce la velocidad alrededor de 15 kilómetros por hora, y las rectas les implica más distracciones por exceso de confianza.

El vehículo se controla un 18% peor cuando se manipula el navegador, a pesar de que el sujeto reduce la velocidad, y esta si es anormalmente baja puede también ser un peligro adicional.

Por lo tanto un mal comportamiento del conductor en el uso del navegador puede provocar un accidente.

Sin embargo, un buen uso del GPS es positivo, en primer lugar instalarlo y manipularlo con el vehículo parado. Al colocarlo hay que asegurarse que con un simple y fugaz vistazo podemos ver la pantalla de nuestro navegador y comprobar que no intercede en nuestra visibilidad frontal de la carretera. Otra regla a tener en cuenta es graduar el sonido, puesto que un audio elevado puede distraernos, luego indicaremos las coordenadas del trayecto y listo para pasar un buen viaje.

About María Páez Sánchez

Alumna de 5º de Periodismo