La autocensura del periodismo, una triste realidad

Autocensura del periodismo

La autocensura del periodismo consiste en que una persona no manifiesta su verdadera opinión por miedo a las consecuencias o, en términos más generales, se trata de renunciar a la libertad personal por temor a las consecuencias. Según la Asociación de Prensa de Madrid (APM) el 75% de los periodistas cede a las presiones y el 57% se autocensura. La causa principal es la precariedad laboral y el miedo a ser despedidos. Se puede llegar a confundir autorregulación y autocensura en el periodismo porque en ambos casos el periodista, o su medio, decide renunciar a publicar algún tipo de información. Tratar ambos conceptos como sinónimos es un error que hace daño al oficio y a la libertad de expresión.

Se necesitan más periodistas autorregulados y menos autocensurados

Derechos enfrentados

El Artículo 20 de la Constitución Española hace referencia al derecho a la información de las personas como uno de los derechos fundamentales que existen. En conflicto con el Artículo 18 en el que se protege el derecho a la intimidad, dignidad y propia imagen; los profesionales de la información se ven muchas veces en un conflicto interno acerca de si deben publicar una imagen, o no, y si dicha fotografía y/o vídeo debe estar editado para que no se reconozca a las personas que aparecen en él. Dichas situaciones suelen ocurrir principalmente con menores, situaciones de precariedad y víctimas de terrorismo. Es entonces cuando el periodista entra en un conflicto interno y debe tomar una decisión.

Autocensura del periodismo por miedo a la ley

La mayoría de periodistas se autocensura por miedo a la ley. Esto se puede comprobar claramente en que a la hora de publicar una imagen explícita de una persona cercana geográficamente, los periodistas se autocensuran por miedo a las consecuencias legales. En el caso de que la imagen sea una persona de un país subdesarrollado, el profesional de la información sabe que no va a haber consecuencias legales porque nadie lo va a reclamar. Este es el motivo por el que en muchas publicaciones encontramos fotografías en el que se puede identificar perfectamente a las víctimas, y otras en las que está pixelada o editada de tal forma que es imposible identificarla.

La autocensura en el terrorismo

En los atentados del 11M comprobamos que los medios de comunicación publicaron imágenes de los heridos y fallecidos sin ninguna filtración. Tiempo después, los familiares de las víctimas y algunos supervivientes pidieron que esas imágenes fuesen retiradas ya que cuando fueron tomadas, los protagonistas estaban en muy malas condiciones. A raíz de esto, la sociedad comenzó a tomar conciencia, criticando toda intromisión en el derecho a la dignidad, propia imagen e intimidad de los personas. El pasado 17 de agosto, se produjo el último atentado terrorista en la historia de España, en Las Ramblas de Barcelona. En este caso los medios de comunicación tuvieron especial cuidado en que ninguna de las víctimas pudiese ser reconocida.

Muchos periodistas creen que hay que reflejar la realidad tal y como es, sin tapar nada de la misma, ya que el trabajo del profesional de la información es “enseñar la realidad sin filtros”. Otros introducen el término de “morbo“, explicando que hay muchas situaciones o imágenes que no proporcionan ninguna información relevante de más. La estrecha línea entre la información y el morbo depende de cada uno de los periodistas, y del medio como tal.

(Con información de Cristina Plaza)

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About Juan Carlos Alonso

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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