El Efecto First Dates y sus consecuencias

Sonrisas, caricias, desastres, malas caras, amor, enfados…Todo esto son solo algunas de las cosas que te puedes encontrar en una cita a ciegas. Pero, ¿estás dispuesto a que, funcione o no, pueda ser vista por toda España? Es uno de los principales requisitos a los que te arriesgas si quieres encontrar a tu posible media naranja. Se trata del programa First Dates, emitido en la cadena de televisión Cuatro desde hace dos años. Carlos Sobera es la cara reconocida del programa que facilitará el encuentro entre ambos afortunados o no tanto… La idea original del programa se remonta a Gran Bretaña, cuyo éxito comenzó en 2013. Pero, ¿qué es lo que hace que sea uno de los programas más vistos de la cadena?

En el siglo XXI contamos con una tecnología muy desarrollada: móviles, aplicaciones, webs para encontrar el amor, etc. Sin embargo, esto no es suficiente, ya que todos preferimos verlo en televisión. Una de las cosas que más nos gusta es el acto de buscar a nuestra pareja perfecta y soñar con ese momento. El programa de Sobera mezcla la tensión del primer encuentro con las ya reconocidas citas a ciegas. Una de las características que más atraen al público es la incertidumbre sobre qué van a pensar los seleccionados. Hay un gusto popular por imaginar cómo puede salir todo, desde la primera impresión hasta las mayores decepciones.

La opinión de los expertos

¿Por qué verlo en vez de llevarlo a cabo? First Dates ha conseguido acceder al prime time no solo por entretener, sino por hacer que la audiencia empatice con los protagonistas de las citas más inesperadas. El programa selecciona gente “normal”, es decir, sin que sean famosos o conocidos mundialmente. David Saiz, periodista de El Economista, asegura que la gente es seguidora del programa por “encontrar citas que pueden ser un reflejo de situaciones normales que se pueden producir en la vida diaria”, lo que lleva a los espectadores a sentirse identificados en muchos de los casos. A esto se le puede añadir que es un programa multicultural en el que la variedad de personas hace que nadie pueda sentirse excluido. “Las citas están acordadas previamente y saben lo que tienen que decir”, es una de las frases más repetidas por los consumidores del reality. Sin embargo, sigue contando con más de un millón de espectadores.

El programa cuenta con más de un millón de espectadores desde el inicio del reality

Es un programa que tiene un gran impacto, llegando a convertirse todos los días en trending topic. Genera, habitualmente, repercusión en los medios online, haciéndose eco de las citas mostradas el día anterior. Según Daviz Saiz, “tiene un impacto muy positivo, ya que First Dates se ha caracterizado por mostrar distintas formas de pareja y realidades sexuales que hasta ahora no habían tenido cabida en la televisión”. First Dates se convirtió en uno de los mayores fichajes de Cuatro, ya que en esa franja horaria tenían problemas de audiencia. Tras el intento de ocupar ese espacio con otro tipo de programas, únicamente ha sido el reality de Carlos Sobera el que ha conseguido acceder al prime time. Es una opinión compartida por una gran mayoría de la audiencia…pero, ¿es esto realmente lo que queremos estar enseñando a los jóvenes?

First Dates aumenta la audiencia de Cuatro

La audiencia de First Dates cuenta con un 8% de share, por detrás de El Hormiguero (líder en franja) y también de El Intermedio. Es un dato que está por encima de la media de Cuatro. Lo preocupante es cuando la principal audiciencia que tiene son jóvenes. Se debe destacar que, cuando es vista por personas de entre 25 a 34 años, el share puede llegar a alcanzar un 10%. Risas, asombro e incluso enfados es lo que puede llegar a producir un programa como este. Jorge Casanueva es un crítico de televisión, cine y series, cuyo objetivo es sacar la verdad a relucir. Su opinión respecto a programas de este tipo es clara: “Los realities llevan a frivolizar las relaciones, el cortejo y la búsqueda de pareja”. Debemos admitir que es un programa que te permite dejar de pensar y te puede hacer reir. ¿Significa esto que es necesario, a veces, ridiculizar para entretener?

En First Dates España el espectador está por encima, se cree mejor que los participantes y se burla de ellos

Es díficil calcular cuánta gente puede recibir un mensaje equivocado o, por el contrario, cuántas se toman el programa como lo que es: un reality que vende el amor a cualquier precio. “Creo que el mensaje que hace llegar es falso”, según Jorge Casanueva, que añade: “Son programas con fecha de caducidad, aunque tienden a transformarse y reinventarse con fórmulas más extremas”. Esto provoca en los espectadores la necesidad de criticar duramente a todo aquel que pasa por el programa…o por lo menos eso demuestra Twitter: “Viendo programas como First Dates ves la fauna integral que hay en España”, según cita @Gnzl19. Pero, ¿es esta la imagen que queremos transmitir en el resto del mundo? Como bien compara @jdlbarrio: “En First Dates España el espectador está por encima, se cree mejor que los participantes y se burla de ellos. Sin embargo, First Dates UK empatiza mejor”.

Críticas con humor, serias, productivas, incoherentes…pero sin duda la mejor es la de Ferran Monegal, periodista y analista de televisión. First Dates realizó un programa en el que algunos de los personajes públicos más reconocidos de la televisión, como Jorge Javier Vázquez, eran los protagonistas del programa. Monegal tuvo mucho que añadir en su blog para El Periódico: “Últimamente Mediaset manda a sus estrellitas a ese restaurante del ligue -mal llamado del amor- para que con su presencia den realce al programa y le añadan un poco de morbo”. First Dates está cayendo en un tópico del que la audiencia no sabe cómo salir y, para esto, aprovecha las caras reconocidas para devolver la credibilidad del programa.

Los efectos psicológicos

Con la simpatía de Carlos Sobera y todos sus ayudantes, han sabido convencer a parte del público, pero no a todos. Sabemos, por estudios, el impacto que tiene hoy en día la televisión en la gente. Es decir, todo lo que vemos lo interioricemos en mayor medida, por lo que se deben cuidar más los contenidos televisivos que están al alcance de cualquier persona. No todos los programas deben ser educativos o con alguna intención moral de enseñanza. Pero, lo que sí se puede evitar es generar realities cuyo objetivo es hacer daño a los participantes de este engaño televisivo. No se deberían mostrar relaciones idílicas que están basadas en un cuestionario o en un test online para ver la similitud que tienes con tu posible emparejamiento de la noche. Este método también es llevado a cabo por programas similares, sin ser un cumplido, basado en mentiras: Casados a primera vista o Quién quiere casarse con mi hijo. Se pueden leer comentarios en los que niñas de 18 años son criticadas por “buscar el amor” ya que primero deberían “empezar una relación con Pocoyó”, según varias cuentas de Twitter.

Se puede evitar generar realities cuyo objetivo es hacer daño a los participantes

Esto provoca que “First Dates venga acompañado de un movimiento narcisista y egocéntrico en las redes sociales, aplicaciones o incluso el movimiento musical del trap o el reggaeton”, opina Jorge Casanueva y, quizás, no le falte razón. Nosotros mismos somos los culpables de hacernos, no solo cada vez más simples, sino también conseguir vulgarizar a toda la especie humana.

Hablamos sobre lo mucho que hemos avanzado y, sin embargo, no paramos de dar marcha atrás a un ritmo vertiginoso que no somos capaces de frenar. Al darnos cuenta de esto, la excusa siempre es: “Solamente lo veo por reirme un rato, claro que no me lo tomo en serio” o “es que no había nada más en la televisión”. Son algunas declaraciones  de los propios “adictos” al programa. Muy pocas personas dicen: “Lo veo porque realmente me gusta el reality”. Y entonces, ¿por qué muchas veces la gente se avergüenza de decir que ve programas como First Dates? Pensamos que no podemos ir a peor pero, según dicen, “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

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