Almudena Bazán: “En la moda hay mucha hipocresía”

Almudena Bazán diseña e interpreta moda desde los 12 años. Esta es, junto a los niños, su gran afición. Dudó entre dedicarse a la enseñanza o la moda, pero fue un consejo de su padre, que nunca olvidará -“haz lo que te guste, no le que te dé para comer”- el que la decantó por orientarse hacia esta industria, que define como “competitiva, pero muy bonita”. Estudió diseño de moda en IADE y trabaja de estilista en La Más Mona, empresa especializada en el alquiler de vestidos y complementos para invitadas de bodas y eventos.

El éxito del saber hacer

Aconsejar para invitadas de boda exige gran responsabilidad, ya que las clientas depositan toda su confianza en la marca para el gran día. La Más Mona crece como la espuma, y es ya un referente de invitadas nupciales en todo el país. No solo son vestidos o monos, también ofrecen gran variedad de complementos como clutchs o pamelas y tocados. Si se compra o se alquila, ofrecen ambas posibilidades, así como más ofertas y servicios, por lo que se está apostando por una marca española y triunfando en tus eventos.

Pese a que varias marcas ofrecen diseños parecidos, como Bimani 13, asegura que no tienen prácticamente competencia, ya que ésta tiene precios más elevados. La que sí que podría estar compitiendo en el sector es 24FAB, que también ofrece el servicio de alquiler, pero no tiene un asesoramiento tan personalizado como La Más Mona. El tema de la publicidad no les hace mucha falta, “La Más Mona se ha ganado el pleno en la industria de la moda porque no tiene campañas publicitarias. Se conoce de boca en boca”, presume Bazán.

P: ¿Desde cuándo le viene la afición por la moda?

R: Todo empezó con 12 años, tenía en casa un bloc de notas donde dibujaba diseños de ropa, zapatos… pero como hobbie, ya que en realidad me quería dedicar a la enseñanza. Fue en 2º de Bachillerato, en un taller de prensa que organizaba el colegio, donde descubrí que por qué no podía dedicarme a la moda. Nos llevaron a  desfiles de la fashion week, y ahí empezé a plantearme estudiar moda. Fui a la universidad y me flipó tanto que no dudé en apuntarme.

P: ¿Qué es lo que más le gusta de esta industria?

R: El diseño infantil me encanta. Cuando entré en diseño de moda lo que quería hacer era diseños de novia, y La Más Mona es lo que más se acerca. En 2º de carrera hubo un concurso con Bonnet à Pompon, -marca de ropa infantil- me presenté y quedé finalista. Me encantó el diseño de niños y me pareció espectacular, se me abrieron los ojos.

P: ¿Y lo que menos?

R: La competitividad. Es muy difícil. Ya no solo en el trabajo, sino en la universidad y el peloteo se lleva mucho. Todo el mundo quiere llegar a lo más alto, hasta tus propios compañeros quieren superarte. Hay mucha hipocresía.

“Si una marca quiere ser de prestigio y alto nivel, tiene que dedicarse a algo en concreto, no abarcar todo”

P: ¿Qué y quién es su inspiración a la hora de crear?

R: No me inspiro en ningún diseñador, lo bueno para triunfar en la industria de la moda es no inspirarte en personas, sino en temas, en cosas. En la carrera nos hacían salir a la calle a buscar tendencias, mirar y recopilar lo que viésemos. Todo tenía que ser tendencia, y eso me lo han inculcado desde que entré. Desde el sol, el color de las hojas, el pelo de la gente, el agua… todo hay que relacionarlo y convertirlo en tendencia. Unas simples gotas de agua del rocío las transformé en cristales.

P: ¿Qué hacer cuando la inspiración parece no llegar?

R: Es importante tener momentos de paz y tranquilidad a la hora de crear. Estar siempre con los ojos abiertos. Cualquier cosa que veas puedes transformarla en un diseño.

“Todo el mundo quiere llegar siempre a lo más alto”

P: ¿Cuáles son sus diseñadores favoritos?

R: Hannibal Laguna es espectacular, sobre todo por los motivos animales y prints que utiliza. O la italiana Alberta Ferretti, caracterizada por vestidos de fiesta de aires ochenteros. Al igual que te inspiras en diseñadores nuevos y actuales, hay que ir cogido de la mano de diseñadores de la talla de Balenciaga, Hermès, Chanel o Dior.

P: Marcas clásicas que son lujo y elegancia como las nombradas anteriormente están perdiendo su esencia. ¿Por qué está pasando esto?

R: Estamos en el SXXI y la moda tiene que cambiar. Las firmas clásicas están inspiradas en una mujer de otro tiempo, mujer que ya no está y ha fallecido. Los directores creativos tienen que captar las nuevas generaciones. Yo no contemplo la idea de que la marca expanda sus productos ofreciendo perfumes, zapatos, moda infantil. Si una marca quiere ser de prestigio y alto nivel, tiene que dedicarse a algo en concreto, no abarcar todo.

P: Disponen de venta online y física, ¿cuál de ellas genera más beneficio?

R: Genera más beneficio la tienda física. La Más Mona ofrece un servicio especializado, la gente acude a las estilistas para recibir asesoramiento. Las clientas van al showroom exclusivamente a buscar un conjunto para su evento.

“Lo bueno para triunfar es no inspirarte en personas, sino en temas, en cosas”

P: ¿Por qué Barcelona ya no acoge a La Más Mona?

R: El público catalán no está tan preparado para el rental como nosotros. Prefieren comprar, y en La Más Mona el principal servicio es el alquiler. Barcelona no ha dado el paso todavía, y aspiran a otro nivel. En cuanto al beneficio, Madrid siempre ha generado mucho más.

P: ¿Cuál ha sido el diseño más especial y más vendido?

R: El mejor vestido y el más comprado ha sido uno abotonado desde el cuello hasta el final del vestido, a media pierna. Está disponible en tres colores: lila, fucsia y azul marino. Tiene los botones grandes y con efecto nacarado.

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About Celia Casañé

Estudiante de 1º de Periodismo y Comunicación y Gestión de la Moda en Villanueva C.U

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