Las manos que no olvidan el boxeo

Se la tragó el mar y el cuerpo nunca apareció. Así fue cómo su novia de 15 años murió. Este fue el triste final del primer amor de Walter Gonzales, uno de los mejores boxeadores de la historia de Perú. “Yo le gané la revancha a la vida”, presume el ex deportista.

Su vida es ahora un deporte del que no puede olvidarse. Aún sigue teniendo la necesidad de entrenar. Y cada vez que se mira las manos, esas manos que solo tienen los boxeadores, recuerda sus años dorados. Porque lo importante está dentro de los guantes de boxeo.

Dónde empezó todo

Walter nació en Perú en 1952. Fue concebido en el seno de una familia humilde. Tras la separación de sus padres su infancia fue complicada, ya que los golpes de la vida se iban sucediendo, como la muerte de Ivonne (su novia) y la separación de su madre, con la que se reencontró junto con sus hermanos a la edad de 15 años. Se convirtió en otro pilar fundamental para sus hermanos, ya que tuvo un papel activo en su cuidado. Cuando tuvo la edad suficiente ingresó en la Marina.

A pesar de que en su familia había boxeadores, fue en su etapa militar cuando decidió que sería boxeador. Tras ver cómo se desenvolvía en el ring, varias personas le alentaron y animaron a que continuara. El espíritu militar le había dado el pequeño empujón que le faltaba.

Es un hombre que se hizo a sí mismo a fuerza de los reveses de la vida

 

Walter Gonzales, el monarca

Así pues, se convirtió en un deportista muy conocido en Perú: el “señor” Walter Gonzales, el “monarca”. Su vida cambió en todos los aspectos. A parte de la satisfacción de la victoria, tenía otros placeres como el dinero, las mujeres, las fiestas… Era una persona querida y solicitada, políticos y otras figuras públicas le invitaban a sus fiestas.

En este momento Walter se dio cuenta de que había conseguido darle la vuelta a la rueda de la fortuna. Su racha siguió hasta que a los 30 años de edad se había convertido en el campeón latinoamericano de peso pluma continental y entró en el podio mundial. Sin embargo, cuando no consiguió el título mundial decidió retirarse. “El boxeo es un gran deporte, pero es corto”, declara.

“El boxeo es un gran deporte, pero es corto”

En el boxeo amateur, el dinero que se mueve es mínimo. Pero se comienzan a generar más ingresos cuando el deportista se convierte en profesional. Gonzales tenía un equipo detrás cuando se convirtió en figura, un apoderado, un doctor, y a su familia y amigos que le querían y apoyaban. Hoy día, el boxeo no ha desaparecido de su vida. En sus manos aún queda el melancólico recuerdo de sus días de oro.

Otros compañeros han tenido secuelas más serias, cerebrales por ejemplo, pero tras unas cuantas pruebas los médicos se han asegurado de que no sea ese su caso. Además, sigue entrenando personas gratuitamente para seguir en contacto con el deporte. “Yo amo el boxeo. Lo amo. Para mí es algo que se lleva dentro, en la sangre”, afirma Walter, que no es capaz de estar demasiado tiempo sin entrenar. También se ha reunido recientemente con su promoción de la Marina, que tiene una asociación aquí en España. No olvida su pasado y no deja que desaparezca de su presente.

 

Walter, hoy

Cuando su carrera deportiva terminó, su vida profesional se redujo a una empresa de seguridad. Sin embargo, la situación económica empeoró y decidió emigrar a España. Actualmente reside aquí con su mujer y dos de sus hijas. ¿Qué consejo le daría a los jóvenes que comienzan en el boxeo? “Deben centrarse en su carrera de boxeo y dejar de lado los vicios. Es fácil descarriarte y perder la orientación. Si quieres llegar a algo en este deporte necesitas mucha disciplina”, advierte.

“Si quieres ser figura, necesitas disciplina”

Títulos

Reconocido por la prensa como uno de los mejores boxeadores de Perú, fue galardonado con el título de mejor fajador peruano y pegador. Disputó 42 peleas profesionales, 24 ganadas por KO, 16 ganadas por puntos y 2 perdidas. En su relación de títulos nacionales como amateur, se encuentran los de campeón de los guantes de oro, campeón novicio, campeón de campeones, campeón regional del centro, campeón nacional amateur y seleccionado permanente de Perú.

En cuanto a los títulos profesionales, están los de campeón nacional profesional de peso pluma, campeón latinoamericano, campeón continental, “rankeado mundial”, número uno “AMB” (Asociación Mundial de Boxeo) y tercero “CMB” (Consejo Mundial de Boxeo).

Todo este palmarés lo lleva grabado en sus manos. Las manos que no olvidan el boxeo

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