El despegue de la Liga Iberdrola

Es noche cerrada en el Cerro del Espino. La gente se marcha de la Ciudad Deportiva Wanda tras ver el mejor partido de fútbol femenino en nuestro país: el Atlético de Madrid frente al F.C. Barcelona, los dos primeros clasificados de la Liga Iberdrola, en busca de dejar tocado a su rival para quedarse más cerca de la conquista del torneo más prestigioso de España.

Más allá de la simple disputa del encuentro, hay que fijarse en la clara diferencia que ha habido de una temporada a otra. Mientras que en la anterior campaña, la 2016/17, este mismo encuentro se disputó en el Vicente Calderón, con un lleno casi total, y desatando la locura entre los aficionados rojiblancos, que no querían perderse este partido, en esta ocasión, se ha visto desplazado a Majadahonda.

Pitos a los árbitros, como en el fútbol masculino

Sin embargo, la gente no nota el cambio: quieren ver fútbol, y apoyar a las chicas del Atlético. “Es verdad que ha sido diferente, pero lo que importa es que el equipo salga adelante, el lugar no nos importa”, declaraba un aficionado colchonero, que estaba dispuesto a disfrutar de lo que se venía por delante en el terreno de juego.

“No importa el lugar, importa que el equipo salga adelante”

La fecha y horario escogida también ayudaban a que se viese facilitada la presencia de muchas familias: un domingo, a las 6 y cuarto de la tarde. A pesar del cambio de hora, las gradas del Cerro del Espino estaban visiblemente llenas, no un lleno total, pero tenían el colorido necesario para que las jugadoras dirigidas por Ángel Villacampa se sintiesen arropadas por la afición, uno de los elementos fundamentales del Atlético de Madrid.

Por otro lado, los mismos momentos de tensión con el colectivo arbitral que se viven en el fútbol masculino también se producen en la Liga Iberdrola: insultos, gritos, silbidos… Esto demuestra que la gente se toma el deporte femenino igual que el masculino, y se acortan las diferencias entre hombres y mujeres.

Deja un comentario

*