“Ante la depresión es vital hablar con otras personas”

depresión

La depresión es un trastorno del estado de ánimo en el que el paciente se siente desproporcionadamente triste, decaído, sin fuerzas ni ganas de realizar actividades, además de inseguro y con frecuentes pensamientos negativos sobre sí mismo, el pasado y el futuro. Se siente atrapado en la desesperanza y tiene intensos sentimientos de culpa e inutilidad. Puede considerar que es una carga para los demás, alguien sin remedio ni opciones para avanzar o mejorar.

La depresión es el trastorno mental más frecuente en España y Europa

La OMS habla de la depresión

Se trata del trastorno mental más frecuente en España y Europa. Puede ocurrir a cualquier edad. Sin embargo, es más frecuente su inicio entre los 15 y los 45. A pesar de que las cifras del número de casos varían dependiendo de los estudios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo más de 350 millones de personas padecen depresión.

Muchos estudios demuestran que este trastorno es más frecuente en la mujer que en el hombre, algo que podría explicarse por factores hormonales, etapas vitales de mayor vulnerabilidad (menstruación, embarazo, post-parto, menopausia) y factores socio-culturales. La depresión puede llevar al suicidio hasta en el 15% de los casos. Según la OMS, la depresión mayor es la 11ª causa mundial de discapacidad.

Teresa: una de las víctimas de este trastorno

Teresa tiene 25 años y hace nueve que le ganó la batalla a la depresión. No ha querido mostrar su rostro pero sí contar su experiencia.

P: ¿Cómo se dio cuenta de que algo en su interior no estaba bien?

R: Nunca fui una persona muy positiva, pero era una chica normal con pensamientos dentro de lo común. Hasta que me diagnosticaron pasaron seis meses en los que apenas comía, me encontraba triste todos los días, creía que nadie me valoraba y no me sentía útil. Todo empezó con mi aspecto físico y derivó en una obsesión por cómo me sentía tanto física como personalmente. A veces tenía ganas de acabar con mi vida, lo que me mantenía con fuerzas era pensar en mi familia y en que no se lo merecían.

P: ¿Le fue más útil la terapia psiquiátrica o los fármacos?

R: Lo cierto es que ambos son complementarios y necesarios para salir de esto. Sin embargo, la terapia tiene el mayor peso, ya que una vez que se acaban las pastillas, lo que queda en ti es la capacidad de controlar tu mente. Sigo teniendo pensamientos destructivos, pero he aprendido a distraerme y quitarlos de mi cabeza cada vez que aparecen.

P: ¿Qué dificultades le supuso esto a una edad tan temprana?

R: Me acarreó muchos problemas a la hora de relacionarme en mi adolescencia. Llegué al punto de no querer hablar con los demás por miedo a lo que pensaran de mí o porque se dieran cuenta de mis defectos. Evitaba ir a clases todo lo que podía y huía de los planes que me proponían. Mis amistades no entendían lo que me pasaba y lo consideraban una llamada de atención. Terminé alejándome tanto que me quedé sin amigos. Las personas con las que salgo las he conocido después de haber superado la depresión.

“Me encontraba triste todos los días, creía que nadie me valoraba y no me sentía útil”

P: ¿Qué le diría a una persona que está pasando por lo mismo?

R: Mi consejo es que no nieguen lo que les ocurre, que tengan el valor de enfrentarse a ello y de contactar con un especialista que les ayude. Ese es el primer paso. Otro factor importante es llamar a alguien siempre que noten que se estén hundiendo, es vital salir y hablar con otras personas para evitar darle vueltas a esos pensamientos.

About Laura Fernández

Estudiante de 4º Periodismo en Villanueva C.U.

Deja un comentario

*