Fotoperiodismo, otra arma informativa

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Cuando hablamos de fotoperiodismo hoy en día, nos vienen a la mente ejemplos como Aylan Kurdi, el niño kurdo de tres años que fue encontrado ahogado en una playa de Turquía, o Omran Daqneesh, un sirio de 5 años que resultó herido en un bombardeo del régimen de Asad sobre el barrio de Qaterji y que con la mirada perdida, era atendido por las autoridades sanitarias cuando fue fotografiado. Pero también puede llevarse a cabo esta práctica en otras vertientes informativas.

Es el caso de Txusma Langa, que estudió fotografía y actualmente trabaja en la sección de economía de un periódico. El fotoperiodista confiesa sentir admiración por sus compañeros de profesión que viajan con los refugiados sirios o aquellos que cubren los conflictos bélicos.

“Tratamos que la sociedad tenga en cuenta el impacto de las imágenes”

“Yo estudié fotografía, conocí a una persona que fue mi mentor y comencé a colaborar con él. Más tarde surgió un trabajo en un periódico de la Cámara de Comercio”, así resume Txusma Langa sus comienzos en el fotoperiodismo. Unos pasos que le han llevado hasta el lugar donde se encuentra a día de hoy.

El papel del fotoperiodismo

Es común decir aquello de “una imagen vale más que mil palabras”. Sin embargo, Langa, un fotoperiodista dedicado a la economía, afirma respecto a su trabajo que “es bastante interesante, no da lugar al aburrimiento”, alegando que todos los días tiene algo nuevo que hacer y, por tanto, cada jornada laboral es diferente.

Respecto a la expresión citada, el fotoperiodista concluye que es el objetivo de su profesión: “Tratamos que las imágenes remuevan ciertos aspectos de las personas que lo tengan en cuenta”.

Actualmente, la manera de trabajar en fotoperiodismo no es la que se conocía anteriormente: “Hoy en día le dedicamos más tiempo al trabajo: al final, tenemos que editarlas, por ejemplo, y supone más esfuerzo”, concluye Langa.

“La fotografía resume un instante. Se tiene que entender la causa y la consecuencia”

De la misma manera, explica que la irrupción del vídeo como recurso periodístico no ha supuesto un elemento de competencia, sino que ambos géneros se complementan. “El vídeo es una secuencia y el fotógrafo debe resumir en un instante todo: que la gente entienda lo que está pasando y lo que conlleva”, resume Langa la función de cada uno de los elementos.

La ética de las fotografías

Una de las cuestiones más polémicas del fotoperiodismo es la publicación de imágenes en la que se aprecian cuerpos o víctimas en un suceso. En este caso, el fotoperiodista concluye que “la fotografía hay que tomarla y después el editor es quien decide si se publica o no”. Sin embargo, afirma que depende de la fotografía: “hay imágenes en las que yo dudaría”, sentencia el periodista.

Aunque su trabajo no le permita capturar los rostros que conmovieron al mundo como el caso de Aylan Kurdi o Omran Daqneesh, reconoce el trabajo de aquellos que sí tienen la ocasión, sobre todo en temas de riesgo bélico, en los que, confiesa el fotoperiodista, “piensas: ‘hay que tener narices para estar ahí’”.

(Con información de Alejandra Morata)

About Claudia Kohlvelter

Estudiante de 4º de Periodismo y Edición de Medios Digitales en Villanueva C.U.

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