“Algunos van al Banco de Alimentos de noche para que no les vean”

Banco de Alimentos Madrid

Con la crisis y el aumento del paro a niveles abrumadores, muchas son las personas que han tenido que recurrir a distintas ONGs para poder alimentar a sus familias. Solo el Banco de Alimentos de Madrid da, cada año, asistencia a 178.000 personas.

Para conocer mejor cómo funciona esta organización, y cómo se puede ayudar desde el periodismo, cuv3 se ha acercado a las oficinas del Banco de Alimentos y ha entrevistado a Rosa Vinagre, directora de Comunicación de esta ONG.

“Repartimos más de 17 millones de kilos de alimentos entre 550 entidades benéficas”

Su trabajo como directora de Comunicación

Pregunta: ¿Cuál es su función en el día a día?

Respuesta: Soy la directora de Comunicación del Banco de Alimentos de Madrid, soy la responsable tanto de la comunicación externa como de la interna. Mi función es atender a los medios cuando llaman por motu proprio porque quieren hacer entrevistas, rodajes etc… También, siempre que aparece una información sobre alimentación, desfavorecidos o inmigrantes, llama algún medio pidiéndonos nuestra opinión. Eso por una parte, también desde el Departamento de Comunicación preparamos eventos que de alguna manera apoyen la comunicación del Banco de Alimentos, además nos ocupamos de las redes sociales. Cada vez utilizamos más esta herramienta con el fin de adecuarnos a las necesidades de hoy en día, ya que hasta ahora, habíamos centrado toda nuestra comunicación en los medios tradicionales.

Como somos una ONG, gran parte de nuestro trabajo consiste en conseguir cosas en comunicación que no cuesten dinero.

P: ¿El edificio en el que se encuentra Banco de Alimentos, a quién pertenece?

R: Este edificio pertenece a la Comunidad de Madrid y desde hace quince años está prestado al Banco de Alimentos, con un contrato que se renueva cada cinco años. Anteriormente eran las instalaciones de un antiguo colegio de niños huérfanos. Esa es la razón por la que hay tantos pabellones, porque los niños estaban internos. En 1982 lo coge la Comunidad de Madrid, sigue manteniendo el colegio, pero ya hay pabellones que sobran porque ya no hay niños internos. Este edificio concretamente era el gimnasio y la capilla del Colegio de San Fernando y al no ser utilizado, nos lo prestaron.

“Damos un promedio de 78.000 kilos diarios”

La sociedad sigue necesitando ayuda

P: ¿Cuáles son las cifras actuales de entrada y salida de alimentos?

R: El año pasado se distribuyeron más de 17 millones de kilos de alimentos entre 550 entidades benéficas porque nosotros no entregamos a personas. Según nuestros cálculos, estas entidades cubren las necesidades de unas 178.000 personas en Madrid. Ya somos más de 400 voluntarios permanentes y damos un promedio de 78.000 kilos diarios. Los alimentos nos vienen mayormente de empresas de la industria, de productos sobrantes, pero nunca caducados. Las empresas nos dan aquellos productos que saben que no van a poder vender por la cercanía a la fecha de caducidad. Nosotros no tenemos ese problema porque sacamos alimentos a diario. Por otro lado, nos viene comida de unos Fondos Europeos, a través de un acuerdo con el Ministerio de Agricultura. Nos envían alimentos pagados por la Unión Europea para que los repartamos entre los más necesitados. Luego también, la fruta y verdura viene de otro plan de la Unión Europea que paga a los agricultores un precio fijo si donan una parte de la cosecha. Y, por último, también obtenemos productos de las “Operaciones Kilo” que se hacen en empresas y colegios.

P: ¿Cómo se reparten estos alimentos?

R: Tenemos dos tipos de distribución, unas que se llaman de consumo y otras de reparto. Las de consumo son el 20% y son aquellos que se llevan la comida y ellos mismo la cocinan, como pueden ser comedores sociales o residencias de ancianos. El 80% lo cubren las denominadas de reparto, como pueden ser Cáritas, muchas iglesias católicas o evangélicas y organizaciones de inmigrantes que recogen los alimentos y los distribuyen entre las familias.

P: ¿Cómo es el trato con estas personas que reciben los alimentos?

R: Es muy difícil porque hay gente que no quiere ir a recoger estos alimentos. Van a las parroquias por la noche para que nadie les vea. Imagina que un ejecutivo que supera los 50, con tres hijos en colegios privados, con una casa en Pozuelo, le despiden y se encuentra con que nadie quiere contratarle, puede tener unos ahorros, pero los ahorros se acaban. De esta crisis sabemos que va a quedar dos bolsas muy problemáticas de pobreza. Una son la gente que se ha quedado sin trabajo con más de 50 años y aquellos en paro, entre los 25 y 35 años y que no tienen ninguna formación.

About Carlota Casadejust Abaitua

Estudiante de 4º de periodismo en Villanueva C.U

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