Pedro García Aguado: “Hermano Mayor” las 24 horas del día

El nombre de Pedro García Aguado llegó a muchos españoles a través de la televisión gracias al programa Hermano Mayor. Años después, en una entrevista con Risto Mejide en Viajando con Chester muchos conocieron la historia detrás del personaje, o así lo explica él: “Tras esa conversación, la gente dijo: ‘Pedro García Aguado es de verdad’”. Como jugador de waterpolo se hizo con la medalla de Oro en en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 y él mismo lo admite: “Del 98 al 2003 es la debacle”. Seis años después reaparece en televisión para ayudar a los jóvenes que lo necesiten.

Hace casi dos años se emitió su último programa en Hermano Mayor, que ahora ha vuelto a antena pero con el presentador que le sucedió al frente de este espacio, Jero García. En el horizonte, tres formatos para el grupo Atresmedia. En antena se encuentra ya Cazadores de Trolls, un programa que va más allá del ciberacoso: “Habla del mal uso de las redes sociales y de la impunidad que se cree que tiene la persona que detrás de un ordenador se ve capaz de insultar, vejar y suplantar a una persona”, afirma Pedro García Aguado.

Otro de los formatos que prepara el presentador es De hoy en un año, un programa al que acuden personas que se plantean un reto. “Se generan situaciones muy fuertes”, destaca García Aguado, aunque lo que más le gusta de este espacio es que sigue “tratando con personas que quieren superarse a sí mismos”.

Hermano Mayor, el inicio de Pedro García Aguado

“Hermano Mayor ha significado tener un nombre dentro de la televisión, que la gente confíe en mí y en que soy capaz de hacer programas muy difíciles”. Así resume sus seis años al frente de este formato.

“De las 80 familias con las que tratamos en Hermano Mayor, el 70% están bien”

En emisión, los espectadores veían aproximadamente 20 minutos de la historia de cada joven. En realidad, pasaban 10 días con ellos, “hasta que se dieran cuenta de que tenían que cambiar comportamiento”, explica el conductor del formato. Durante las siete temporadas que estuvo en el programa trató con 80 familias, de las cuales “el 70% ya está bien”.

Pedro García Aguado es ‘hermano mayor’ más allá de la televisión. Recuerda el caso de una chica con la que sigue manteniendo relación: “Vive en un entorno muy complicado y desde mi organización la ayudo económicamente”.

Detrás de las cámaras

La labor de este ‘hermano mayor’ continúa una vez se apagan las cámaras. Actualmente, está volcado en Aprende a educar, una organización “que nace de la necesidad de ayudar. Dotamos de habilidades educativas a padres y madres para evitar el mal comportamiento y el fracaso escolar”, explica García Aguado.

Uno de los recuerdos más bonitos de las conferencias es cuando un chico subió al escenario y contó su historia

Otro de los campos explorados por Pedro García Aguado son las conferencias. Por un lado, aquellas en las enseña a adolescentes a enfrentarse a determinadas situaciones, “sobre todo a decir no a las drogas”. Por otro lado, las dirigidas a padres para ayudarles a controlar los comportamientos de sus hijos. Respecto a las últimas, guarda uno de sus recuerdos más bonitos: “Un chico que había estado en un centro terapéutico por mal comportamiento, subió al escenario a contarnos su historia. Estaba agradecido al programa Hermano Mayor y a sus padres, que le obligaron a ir al centro”. Aparte, tiene dos centros, uno dedicado a la ayuda a la adicción y otro a familias que tienen hijos con mal comportamiento.

La entrevista en Viajando con Chester

El 28 de septiembre de 2014, Pedro García Aguado cuenta su historia a los españoles a través del programa de Risto Mejide. Él mismo confiesa que fue una entrevista complicada, pero que ayudó a que la gente se diera cuenta de que el presentador no era un personaje, sino que era de verdad.

Recuerda las circunstancias de la entrevista y explica el motivo por el que se rompió: “Fue un momento muy duro. Estaba empezando la séptima temporada de Hermano Mayor y nos habían ocurrido cosas muy fuertes”. Sin embargo, no todo estaba relacionado con el entorno laboral: “Mi madre estaba enferma y el trabajo hacía que no prestara a mis hijas la atención que merecía. Había visto muchos casos que tenían que ver con la ausencia de los padres y me preocupaba estar haciendo yo lo mismo”.

“Me dio rabia ver como todo aquello se convirtió en una carrera hacia ninguna parte”

Por último, el entorno. En la Ciudad Deportiva Fermín Cacho, en una piscina. “Un entorno conocido para mí. Empecé a recordar lo bonito y lo maravilloso de cuando empecé a jugar al waterpolo y me dio rabia ver cómo todo aquello se acabó convirtiendo en un auténtico sufrimiento y en una carrera hacia ninguna parte”, explica Pedro García Aguado.

(Con información de Carmen Umpiérrez)

About Alejandra Morata

Estudiante de 4º de Periodismo y EBS en Villanueva C.U.

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