Torre de Loizaga, mucho más que una exposición de Rolls-Royce

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Más de 35 Rolls-Royce forman la única colección que hay en Europa de todos los modelos fabricados entre 1910 y 1998.  Se encuentra situada en Bilbao, concretamente en la Torre de Loizaga. Y fue creada por Miguel de la Vía, un empresario apasionado por los coches, pintor de románticos paisajes, pianista y acordeonista.

En 1985 comenzó la obra que Miguel  había diseñado en bocetos. Incluía muros de 25 metros, una fachada con muchas ventanas, un puente elevadizo, murallas que custodiaban la torre…

Respecto a lo que la rodea, centenarios olivos hacen honor a su condición de símbolos de la victoria y de la vida, al haber sido capaces de arraigar y prosperar en una tierra igualmente testigo de tiempos remotos.

Entre todos ellos se encuentra uno de los coches de Franco.

Este modelo sólo contaba con 17 unidades y tres de ellas eran suyas. Su aspecto, bastante elegante, mostraba señorío. Un multimillonario llegó a ofrecer 180 millones de pesetas por él. Al no aceptarle el dinero optó por un cheque en blanco, pero tampoco se lo admitirían.

“Nadie tenía una mala palabra hacia Miguel, era un hombre muy bueno, ayudaba a la gente y nunca despedía a nadie. Una vez uno de los trabajadores iba con un camión, pasó por un arco y lo tiró. Éste se estaba construyendo y uno de los jefes de la obra llamó al empresario ‘Don Miguel’. El trabajador se asustó porque le vio como alguien importante. Sin embargo, la respuesta del dueño de la finca fue decirle al jefe de obra que le diese una semana de vacaciones y que después volviese de trabajar”, cuenta un trabajador de la exposición.

Miguel de la Vía no vivía en la Torre de Loizaga pero disfrutaba de ella los fines de semana con su mujer

La Torre de Loizaga no se utiliza sólo para mostrar la exposición de Rolls-Royce. En ella se han celebrado eventos como una boda hindú, valorada en dos millones de euros de los cuales 50.000 fueron invertidos en flores.

Todos los coches funcionan y se pueden conducir

La exposición cuenta con seis salas, cada una con una temática. Todos los coches que hay en ellas se encuentran en perfecto estado de conservación y listos para ser puestos en marcha.  Las salas se aprecian completamente cuidadas y vigiladas. Lo mismo ocurre con los automóviles. El brillo, su perfecto estado y la elegancia que desprenden  lleva a situarse en un lugar mágico y diferente.

Los coches, por lo general bastante más anchos y alargados, gozan de un diseño que llama la atención y haciendo que lo mires una y otra vez disfrutando. Si cuando vas por la carretera y ves un coche antiguo se te van los ojos… ¡imagínense en una exposición con más de 35 modelos diferentes!

Abierta desde los años 90

Lleva abierta al público desde los años 90. Su dueño, Miguel de la Vía ha recibido una placa conmemorativa de representantes del “Club de Entusiastas de Rolls-Royce”, por la que se le otorga el título vitalicio de Miembro Honorífico del Club, en reconocimiento de un gran trabajo.

La exposición, toda ella diseñada por el premiado, merece ser visitada por todos los apasionados del motor, y sobre todo, del lujo.

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