Alejandra Andrade: “Nunca he sentido la muerte de cerca”

Desenterrar verdades, historias. La pantalla cede protagonismo al lado más amargo de la calle, a eso que discurre en la retaguardia. El vértigo del vacío y del miedo convierte en atractivo sumirse de lleno en una cárcel o una favela o convivir con asesinos confesos. El peso moral del horror se sobrelleva pero no es inevitable. Y los peligros se multiplican solo por ser mujer.

“Hay que saber cuándo dar un paso atrás”, apunta Alejandra Andrade durante su ponencia en las XIII Jornadas de Comunicación. Ser un maestro conjurado de la calle te obliga a saber que la línea recta no siempre es el camino más corto. “Una vez estábamos en Brasil, en una favela y algo nos dijo que deberíamos dejarlo para otro día. Que algo no iba bien. Al día siguiente nos enteramos de que hubo tiroteos. Hay que saber cuándo retirarse para otro día”, señala Andrade sobre su reportaje de los asentamientos que crecen en las grandes ciudades del país.

Proteger el anonimato del asesino

Guántanamo, cárcel en la que cada día se violan los derechos humanos y califica como “la más infame del mundo”, o prisiones latinoamericanas son algunos de los escenarios a los que se ha enfrentado la reportera.  ¿Ha tenido más incidentes por ser mujer?: “Por ser mujer siempre tienes más problemas. En El Cairo hice un programa para denunciar el acoso sexual a mujeres porque allí el 98% de ellas lo sufre”.

“Siempre tienes más problemas por ser mujer”

En Egipto, eso se ha convertido en la liturgia de las calles. “Fuimos durante las Fiestas del Cordero en las que los chavales salen a rezar, a comer y a acosar a las mujeres. Fue asfixiante pero no me ha beneficiado ni perjudicado ser mujer. Pero recuerdo que una periodista americana fue violada por cubrir las revueltas”, señala Andrade.

Conseguir testimonio de personas que han matado a sangre fría es un reto. Menoscabar y descubrir la imagen del sujeto no entra en el juego y hay que preservar su anonimato ¿Cómo se garantiza?. “Hay veces que ni yo misma les he visto la cara porque iban con pasamontañas. Pero son contactos cuidados durante muchos años. A la hora de ponerlos frente a una cámara tienes que cumplir los códigos. Se les distorsiona la voz o se les pixela la cara y garantizamos que vamos a destruir los brutos. Hay que respetar el trato”, explica.

Narcotráfico. Asesinatos. Tráfico de mujeres. Las mafias hacen del dinero su ficha de partida. Alejandra Andrade asegura que las informaciones no se consiguen a golpe de talonario porque pone en riesgo la calidad de la información. Pero reconoce que “he gastado dinero en comprar bocadillos, pañales o comida a personas que consideraba que lo necesitaban. Pero nunca he  untado a nadie por una información”.

[Vea todas las informaciones de las Jornadas de Comunicación de Villanueva]

Producciones imposibles

Callejeros Viajeros, Encarcelados, Fuera de Cobertura y ahora Alejandra Andrade se sitúa al frente de su sueño cumplido, la productora Producciones Imposibles. “Yo trabajaba en El Mundo Televisión cuando me llegó una historia de un preso de Bolivia, quise ir a investigar. Le pedí vacaciones a mi jefe, dinero a mi padre y me fui. Me hicieron una cámara oculta. Estando en Bolivia nos camelamos al abogado, conseguimos entrar en la cárcel, entrevistar al chico y vender la historia a Mediaset. Catorce años más tarde tengo mi productora. Cuando se tiene un sueño nada es imposible”.

“Con los contactos hay que respetar el trato”

A Andrade no le basta con hablar de glorias pasadas, quiere seguir contando historias, aunque cada una de ellas sea una cicatriz en su memoria. Pero está condenada a recorrer sin descanso todos los rincones donde haya una injusticia, porque, como apuntaba su compañero de ponencia Jalis de la Serna, “la calle siempre recompensa”.

Con información de Nazaret Moris

(Visited 170 time, 1 visit today)

About Diana Fernández

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

Deja un comentario

*