Jaime González: “Las tertulias tienen un morbo casi circense”

Jaime González es un periodista español, jefe de Opinión del diario ABC, en el que lleva trabajando desde 1986. Es conocido por sus habituales colaboraciones en diversas tertulias de televisión y radio. Desde el año 1986 es columnista en el periódico ABC, y, en la actualidad, ostenta el cargo de jefe de Opinión de dicho diario.

Son habituales sus apariciones en programas de debate, tanto televisivos como radiofónicos, lo que le ha convertido en una cara conocida en el mundo de la tertulia mediática española. Entre los programas en los que colabora o ha colaborado se encuentran Las Mañanas de Cuatro, De Buena Ley, La Mañana o El Gato al Agua y Más se Perdió en Cuba de Intereconomía.

P. ¿Todas las discusiones que vemos en estas tertulias son reales o pactan algunos encontronazos con el fin atraer más al espectador?

R. Yo creo que todo el mundo dice lo que piensa, pero lo dice de una manera exagerada, por la condición de espectáculo que tienen estos programas. Lo que te dicen es no seáis planitos, tenéis que ir al cuello, para provocar una reacción más airada del otro tertuliano. No están pactadas, pero sí están condicionadas y se exageran las opiniones para crear confrontaciones y por tanto espectáculo.

P. ¿Tiene libertad de expresión a la hora de exponer sus ideas?

R. Yo nunca he tenido ningún problema por esto, me he tenido que enfrentar a veces incluso con el moderador de la tertulia, pero eso va con el carácter. Yo no soy muy dado a protagonizar espantadas, siempre he reivindicado mi derecho a hablar y a veces por eso se han creado conflictos en el plató, pero yo nunca me he callado.

P. ¿Cree que en estas tertulias televisivas prima la información sobre el espectáculo?

R. Cada vez prima menos la información y va primando más el espectáculo y el problema es que como sigamos esa tendencia, el resultado es muy claro, menos información y más espectáculo.

P. ¿Cree que la gente puede informarse a través de este formato o creen que las discusiones terminan evadiendo al espectador?

R. Ahí yo tengo mi particular visión del asunto, en función de la televisión, tú le das al espectador la carnaza que te está demandando. La gente lo que quiere es ver reafirmadas sus ideas y además si es a base de hacer chanza o de humillar al rival o al que piense distinto, pues mejor.

P. ¿Qué cambiaría de estas tertulias?

R: A mí me gustaría que fuesen más mesuradas, donde la objetividad y la imparcialidad primaran por encima de todo. Yo cambiaría muchas cosas de estas tertulias, pero sé que no va a cambiar y en todo caso cambiará a peor, porque tiene un punto de morbo casi circense, donde si no le das morbo y carnaza al que está detrás de la pantalla, no funciona. Sin embargo, hace unos años había tertulias, que eran más que eso como “La Clave” y que hoy en día se siguen poniendo como ejemplos de Periodismo, pero llorar sobre la leche derramada no tiene sentido ya.

“Hemos vivido un clima de tensión y de exacerbación social”

P. ¿Cuál cree que ha sido la clave del éxito de las tertulias?

R. Yo creo que hemos vivido un clima de tensión y de exacerbación social que al final ha hecho que mucha gente viviera la política, no como un intercambio legítimo de opiniones entre partidos, sino como unas tomas de postura de carácter personal que la han llevado al terreno de la rivalidad y del enfrentamiento casi de corte social. Entonces, digamos que las tertulias eran una especie de circo romano y sobre la arena había rivales que se enfrentaban y que de alguna manera eran el reflejo de una sociedad que estaba totalmente crispada.

P. ¿Cree que Podemos habría llegado a ser lo que es sin servirse de este instrumento?

Yo he compartido montones de tertulias con Pablo Iglesias, de hecho, él empezó en las tertulias conmigo, es verdad que ha tenido mucha cancha mediática, pero también es verdad que otros también han tenido cancha mediática y no la han aprovechado o al menos no la han rentabilizado tanto como él en términos electorales. Yo creo que ellos vieron que era un momento en el terreno político en el que tenían que entrar, se apoyaron mucho en la televisión, ya que ellos piensan que sin este instrumento la política no llega y supieron hacerlo bien. Ahora, es verdad que la televisión te pone en el candelero, pero también te expones mucho, lo peor de Pablo Iglesias es que ha sido muy transparente y mucha gente le ha tomado la matrícula, es un arma de doble filo.

P. ¿Cree que el hecho de que algunos tertulianos se posicionen tan claramente en una ideología, llegando en algunos casos a crearse un personaje, perjudica a la objetividad y la credibilidad del periodista?

R. Sí, es verdad y además esa pregunta es muy pertinente, yo creo que hay muchos periodistas que para hacerse un hueco en las tertulias tienen que acabar convirtiéndose en su propio personaje, hasta el punto de que prima más el personaje que el propio periodista y a veces acaban siendo una caricatura de sí mismos, pero les sale rentable, porque ya desempeñan un rol.

P. ¿Ha recibido algún tipo de presión por parte de alguna empresa o algún partido político para utilizar su posición y mandar algún mensaje interesado?

R. Todos los días cualquier periodista que esté en primera línea de combate, recibe presiones de un lado y de otro, llamadas de teléfono, amonestaciones, advertencias, sugerencias… Pero yo jamás me he visto condicionado por una advertencia de esta naturaleza, aunque la vida del periodista está sujeta permanentemente a este tipo de presiones, a veces muy sutiles y otras muy burdas.

P. ¿No han contribuido las cuotas de tertulianos que se observan en algunas tertulias políticas a establecer unas trincheras entre periodistas de un lado y de otro desde el punto de vista ideológico?

R. Sí, estoy absolutamente de acuerdo, hay una cosa que es muy irritante para un periodista cuando llega a una tertulia, ya te tabulan como si fueras ganado. El presentador está en el medio y los de cada bando a un lado y a otro y esto ya te condiciona y te pone en el papel que te han encomendado, tienes que ir a brocha gorda, porque los matices en televisión no funcionan bien, cuando no te identificas en un bando, al final no rindes, porque no te ubican en la mesa.

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