La odisea del primer refugiado sirio en España

Refugiado sirio en España

Son muchos los ciudadanos que huyen de Siria buscando una vida mejor. Khaled al Dery es uno de ellos. Tiene 21 años y se marchó del país hace cuatro años, siendo todavía menor de edad. Estalló la guerra cuando sólo había cursado un mes en la universidad. Sus amigos fueron asesinados y quemados por el ejército ante sus ojos. Los jóvenes aprendían a una edad muy temprana cómo quitar metralla. Cuando escuchaban alguna bomba o disparos, todos ellos corrían para ayudar debido a la ausencia de asistencia médica. “Todos habían huido porque en el hospital, el ejército mataba a cualquier enfermo que llegara”, explica.

Aunque no tuviese la preparación ni los conocimientos necesarios, con tan sólo 17 años ayudó a dos mujeres a dar a luz, ya que no había otra solución.  Khaled aseguraba que cuando una persona recibe un disparo o tiene cualquier herida de “guerra”, el ejército da por hecho que es una persona que está en contra del gobierno.

“Recibí dos balas en el mismo pie, una de ellas era de las que explota cuando entra en la carne”

Supervivencia

Un día, Khaled recibió dos disparos de un francotirador y su vida cambió. Tal y como él relata: “Recibí dos balas en el mismo pie, una de ellas era de las que explota cuando entra en la carne. Quería entrar en mi casa, pero había muchos tanques”. Sabía que si el ejército le veía con esa herida le matarían a él y a toda su familia. Su madre le presionó para que se marchara a buscar ayuda. Esa misma noche, para no ser visto, se arrastró por el suelo durante 5 kilómetros hasta llegar a otra aldea.

Tras unos días sin poder acudir al hospital, el pie comenzó a gangrenarse. Él mismo se cortaba los trozos de carne muerta con una navaja de afeitar. Decidió continuar su ruta y caminó con una muleta 3 kilómetros hasta llegar a Jordania.

Primeros pasos

Acudió al hospital, donde le esposan a la cama sin darle explicaciones. Tras curarle la herida superficialmente, el ejército le dice que no puede quedarse ahí. Le dan permiso para viajar a Egipto y decide aceptarlo. Cuando llega se pone a buscar trabajo, pese a sus condiciones, porque necesitaba dinero para comer. Conoce a un vendedor de comida ambulante que le da trabajo. Durante ese tiempo, conoce a un general de Argelia que le facilita viajar con él hasta su país y le ofrece abrir un restaurante juntos.

Khaled comienza entonces a plantearse viajar a Europa para encontrar la paz. Consigue llegar a Marruecos y se queda unos meses trabajando para ahorrar. Para cruzar la frontera hasta España, debía pagar 1500€ a una mafia.

Lejos de Siria

El 20 de septiembre de 2014 se convierte en el primer refugiado que pide asilo en España. Al principio su experiencia no fue buena. Tuvo que esperar hasta que en Madrid dieron la orden para trasladarle. Cuando llegó a la capital estuvo mes y medio durmiendo en la calle. No conocía a nadie para pedir ayuda y viendo que la situación se alargaba, decidió viajar a Bélgica. Llevaba seis meses trabajando allí cuando le llamaron de España. Khaled se vio obligado a volver, aunque su recuerdo de España no era nada gratificante. Existe una ley que condiciona totalmente a los refugiados; el primer país que pisan se convierte en su “dueño”.

Cuando aterriza en España, la Cruz Roja y Acnur le consiguen alojamiento en un centro en Getafe. De ahí es trasladado a otro centro en Vallecas, donde puede trabajar, estudiar y se siente más “en familia”. A los tres meses de asentarse en Madrid comienza a aprender el idioma. Khaled asegura que españoles y sirios tienen muchas cosas en común, lo que ayuda a que se sienta cómodo.

Parecía que la vida de Khaled al Dery empezaba a mejorar y llegó el día más feliz que recordara en mucho tiempo. Un “ángel” decide pagarle un máster de cocina y ese mismo día, escucha la voz de su madre por teléfono. “Fue un día muy especial para mí, llevaba cuatro años sin escuchar su voz”, explicaba el joven con la voz temblorosa. Aunque echa de menos a su familia, asegura que no tiene intención de volver a Siria todavía porque no estaría a salvo.

(Con información de Paloma Valverde Martín)

About Alba Vila

Estudiante de 4º de Periodismo en Villanueva C.U.

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