Quidditch: el deporte de Harry Potter se juega en España

Son las siete de la tarde y el buscador está a punto de alcanzar la snitch dorada. Mientras tanto, el guardián que cubre los tres aros del juego, subido sobre su escoba, se deja la piel para que ningún quaffle consiga traspasarlo… Sin embargo Ron Weasley y Harry Potter no son los protagonistas, ni tampoco estamos en Howarts. Se trata del equipo de Quidditch muggle Madrid Wolves (@madwolvesqt), que forma parte de la asociación de Quidditch de España,  y entrena, como cada tarde, en el parque Rey Juan Carlos I.

La mayoría de los 25 integrantes de este equipo madrileño se confiesan apasionados de las historias de J.K. Rowlin, y tras comprobar que existía el deporte no dudaron probarlo.  “Un día estaba haciendo skate por el parque lo vi y me enamoré al instante”, afirma el golpeador Carlos Cicuéndez.

“La mayoría de la gente a la que se lo cuento cree que es de coña o que ni siquiera es un deporte”

Aunque no le gusta especialmente Harry Potter, Daniel Bascas ha formado parte de la selección española de Quidditch y, tras jugar la copa de Europa, considera que no es necesario ser amante de la saga para serlo de este deporte. “Si queremos que sea un deporte un poco más serio habría que separarlo”, señala. Y es que exige mucho esfuerzo y mucho físico que se  reflejan en cuatro días de entrenamiento a la semana. “La mayoría de la gente a la que se lo cuento cree que es de coña o que ni siquiera es un deporte” bromea Carlos, “incluso tuve que enseñarles un video a mis padres para que se lo creyesen”.

“Es un deporte muy serio, que requiere mucha forma física, y necesitas estar concentrado”

Sin embargo, pese a que haya nacido de la ficción y sea fiel a su origen, es un deporte como otro cualquiera. Desde que nació en 2005, en la universidad Middleburry de Vermont, en Estados Unidos, ya son más de 15 equipos y 300 personas las que juegan este deporte en nuestro país y luchan porque sea reconocido, crear una federación e incluso que sea retransmitido en televisión. “Es un deporte muy serio, que requiere mucha forma física, tienes que tener una táctica y necesitas estar concentrado”, relata Ana Rivera, estudiante de Educación Infantil y golpeadora.

Tres tipos de pelotas, tres aros y un tubo PVC

Se juega sobre un campo de hierba y hay siete jugadores en cada equipo: dos golpeadores, tres cazadores, un guardián y un buscador. El tubo circular de pvc es considerado como escoba y el jugador debe llevarlo entre sus piernas en todo momento.

Existen tres tipos de pelotas. La quaffle, un balón de volley ball que se pasan los cazadores y el guardián para intentar marcar, la bludgers, pelotas de balón prisionero que utilizan los golpeadores para eliminar a los jugadores del equipo contrario y la snitch, una pelota de tenis que será el objetivo del buscador. Cada gol vale 10 puntos  y se suman 30 puntos al equipo que captura la snich. Quién obtenga mayor número de puntos gana.

Acaba el entrenamiento. Las nueve de la noche y los Wolves se mentalizan y se preparan para el torneo que les espera el próximo mes en Bilbao, dónde seguro, volarán muy alto.

About Ana Saboixeda

Estudiante de 4º de Periodismo

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