“Si sigue así, mejor cerrar el Senado”, afirma el expresidente Laborda

Juan José Laborda presidió el Senado durante siete años con su partido, el PSOE, y ahora imparte clases y escribe en varios periódicos, alejado, pero siempre muy atento, de la vida pública. Laborda se recuesta en el asiento del salón de su casa, mientras charla sobre periodismo. Le preocupa que los jóvenes sepan tomar las riendas y pide que las nuevas generaciones “no se arruguen” en el futuro, que no se resignen a ser “los camareros del mundo”. En entrevista exclusiva con cuv3, Laborda habla de la vida y la política desde la perspectiva y calma de la experiencia de toda una vida dedicada a su pasión, la política.

Pregunta: ¿Se siente identificado con la manera de hacer política ahora mismo?

Respuesta: No me gusta nunca hacer respuestas tajantes, dicho esto te digo que no me siento identificado con la manera de hacer política en estos últimos tiempos, yo te diría que desde el año 1996 o 1997. Pues porque yo creo que nuestro sistema político al que yo tanto he contribuido a su consolidación en su día se basa en una idea muy anglosajona que es la idea del consenso, es decir, que nadie tiene la razón. En pocas palabras en democracia y casi lo dijo Aristóteles, lo que funciona es la idea del adversario, es decir la democracia es un juego, y juegas contra el adversario, pero nunca consideras al adversario enemigo, y estamos en un momento en el que unos consideran, efectivamente, al otro, enemigo. ¿Por qué? Porque como es tan escasa la diferencia ideológica, cuando falla la ideología sale a relucir el sentido bélico y por lo tanto es lo que explica la situación en la que estamos.

Pregunta: ¿Qué siente cuando algunos partidos y movimientos rechazan el legado de la transición?

Respuesta: El sentir es libre. Yo creo que ahí el problema que tenemos en estos momentos es que no hay ideología. En lugar de ideología los partidos políticos lo que hacen es dar recetas casi publicitarias que tienen que decir los representantes cada día, es decir, les dan un argumentario y eso se creen que sustituye a la ideología. En pocas palabras, estoy haciendo un turno a favor, un poco vehemente, de la política y de las ideas. Si no, esto no tiene sentido. No merece la pena. Algunos dicen que actuábamos por miedo a los militares, y eso es mentira, yo hacía cosas más peligrosas de las que hacen ahora algunos congresistas. Sin miedo.

Pregunta: ¿Cree que se entiende la función del Senado por parte de los ciudadanos?

Respuesta: No, hoy en día la gente no comprende cómo puede existir una cámara que no tiene ninguna función definida, y yo participo de esa idea. En España el Senado no tiene otra función, súper necesaria, que convertirse en una cámara que permita a las Comunidades Autónomas participar de la elaboración de las normas legales y estatales. Esa es la reforma del Senado. ¿Por qué? Porque el problema es que las Comunidades Autónomas, que son instituciones, se relacionan con el Estado, no a través del Senado, sino mediante los partidos políticos, ¿y dónde? En el Congreso de los Diputados. De manera que esa teoría de que el Senado es la cámara de representación territorial, tal y como está hoy definida y con la naturaleza actual del Senado, eso es falsa. Si el Senado sigue así, mejor cerrarlo. Pero yo creo que un Estado con el grado de descentralización política que tiene el nuestro, necesita un Senado. Pero se necesita un consenso. Yo era republicano, pero ahora, tras todo ese proceso, soy monárquico, monárquico de esta Constitución.

“Actualmente, es falsa la teoría de que el Senado es la cámara de representación territorial”

Pregunta: ¿Se debe cambiar la Constitución en los términos que ofrece el PSOE?

Respuesta: El proceso de reforma necesita un periodo de exploración previa. Hay que abrir el consenso a más grupos a parte de los dos partidos mayoritarios, y a partir de ahí, ponerse a discutir, así hicimos la Constitución en el año 1977. Nadie la impuso.

Pretunta: ¿En esa necesidad de pactos de los que habla, cómo se puede salir del problema catalán?

Respuesta: Es un tema muy complejo. Mi opinión es que el Estado español no se va a romper, porque ha aguantado tirones mucho más duros. Yo hace dos meses te diría que teníamos que tomar una decisión todos, en un referéndum a nivel nacional, todos. Ahora, yo te digo que las cosas han ido tan mal… han visto que pueden saltarse la ley sin pasar nada. Y eso ha pasado. Creo que hay que buscar la forma en la que voten ellos solos cómo se insertan en España. No estoy de acuerdo con el derecho a decidir, que no existe. Pero hay que buscar cómo integrarlos, con un sistema de financiación adaptado, como hizo Alemania con Baviera.

Pregunta: ¿Si tuviera que elegir un país al que parecerse?

Respuesta: Nueva Zelanda. Es un país maravilloso, tiene un funcionamiento institucional extremadamente escrupuloso y no hay corrupción y donde la resposabilidad política se ejerce todos los días.

Pregunta: ¿Cuál cree que es el mayor enemigo de la ética en la política?

Respuesta: La frivolidad, el consumismo, el dinero. Pensar que con eso se hace mejor al hombre es un error. La gente creyó que con dinero se resolvían todas las cosas. Para hacer política no es necesario el dinero. La política se ha hecho durante muchos siglos sin ningún dinero, y por lo tanto yo creo que ese es el principal problema que tenemos en nuestro tiempo.

 Si hubiera tenido dinero, habría pagado por hacer aquello que hice

Pregunta: Si tuviera que elegir entre ganar unas elecciones sabiendo que no sabe si va a poder salvar a España, o perderlas sabiendo que el otro partido sabe cómo solucionar los problemas del país, ¿cuál elige?

Respuesta: ¿En esa situación? Yo propondría que se pusieran de acuerdo los dos.

Pregunta: ¿Qué es para usted un hombre de Estado?

Respuesta: Yo creo que en nuestro tiempo lo que es necesario es la vocación. Es decir, la vocación política es lo que absorbe al individuo y lo transforma, y entonces encuentra gozo en encontrar soluciones para la colectividad y la sociedad. Y la vocación es lo que hace que el hombre sienta que se salva… Incluso que se salva su alma.

Pregunta: Usted, que es licenciado en periodismo, ¿me puede dar un titular de cómo cree que está la sociedad española?

Respuesta: Afortunadamente, la sociedad española está tan mal como el resto de sociedades europeas continentales que nos rodean.

“Yo entré en política porque me divertía”

Pregunta: ¿Por qué entró en política?

Respuesta: Yo entré en política porque me divertía. Es cierto que yo ya en la Universidad era un antifranquista convencido, y me detuvieron y estaba en todos los movimientos… Pero yo, en el fondo, entré en política porque me divertía. Yo ahora no entraría en política. Antes te saludaban con afecto por la calle, hoy en día admiro a los políticos por lo que sufren. Antes dijimos que el dinero es uno de los mayores riesgos de la ética en la política… Pues yo, si hubiera tenido dinero, habría pagado por hacer aquello que hice.

[Vea esta entrevista y otros reportajes en el número 35 de La Correspondencia de Villanueva]

About Ignacio Alarcón

Estudiante de 4º de Periodismo en CUV. Información política, económica e internacional.

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