Paseadores caninos, los otros canguros

Un perro necesita, además de una alimentación adecuada, visitar periódicamente al veterinario para ver su estado de salud, que incluye vacunas, desparasitación, etc. Pero sobre todo necesita ¡PASEOS! Estos son imprescindibles para que su forma física y psicológica sea óptima. Es obvio que nuestros amigos de cuatro patas son seres vivos que requieren cuidados y atenciones. Y es obvio también que prestarles la atención oportuna y cuidarlos con responsabilidad no está al alcance de cualquiera. La mayoría de las veces no es tanto el coste económico de su manutención, sino el tiempo del que disponemos para dedicarles el que nos impide gozar de su compañía. Es por eso que los cuidadores caninos han surgido como la perfecta alternativa para aquellos dueños que habitualmente están demasiado ocupados.

El punto de encuentro

La plataforma Gudog es uno de esos nuevos espacios online que facilitan el contacto entre los dueños y los posibles cuidadores de sus mascotas. De esta forma los interesados pueden elegir contratar los servicios que precisan en función de sus necesidades. La especialización, la experiencia y el amor a los animales son algunos de los requisitos indispensables para convertirse en un cuidador cotizado.
Laura Mengíbar, una joven canaria de 24 años, ha encontrado en esta ocupación una actividad que le satisface y con la que puede ganarse la vida. A través de la plataforma Gudog contactó con otros cuidadores que le abrieron camino y hoy en día disfruta del contacto con los perros, satisfaciendo las expectativas de sus dueños. La encontramos en el parque de El Retiro paseando a “Márcel”, un perro mestizo vivaracho y zalamero, que como ella dice se ha convertido en un “cliente fijo”, asegura Laura, periodista de profesión, se vio avocada a esta alternativa profesional a consecuencia de la crisis y coincidiendo además con la creación de la plataforma.

“Es muy dócil y cariñoso y lo cuido más que a mi propio perro”

Sin jaulas

Bajo el lema Sin Jaulas, Gudog funciona como una magnífica alternativa a las residencias caninas que permite, además de encontrar a un paseador experimentado, una opción de cuidador que además puede proporcionarle alojamiento cuando el dueño se va de vacaciones o simplemente necesita tomarse un día libre.
Gudog se muestra como una opción de atención personalizada, que ofrece a la mascota los mismos cuidados y atenciones que le brinda su propio dueño, sin tener que permanecer en una jaula, como ocurriría en el caso de una residencia canina.

Los servicios se ofrecen por horas y con tres modelos de asistencia concretas. De ese modo, el perro se hospeda en casa de un particular, con la atención y cercanía que eso conlleva, así el trato resulta mucho más familiar, cálido e individual. La guardería de día o “canguro a domicilio”, que abarca hasta un máximo de 10 horas, se solicita cuando el dueño no va a poder encargarse de su mascota durante esa jornada. En este caso, el cuidador se desplaza a la vivienda habitual del perro para atenderle, darle de comer y sacarlo a pasear. El servicio más demandado es sin duda el de paseador, y se requiere cuando el propietario tiene horarios laborales no compatibles con las necesidades de entretenimiento de su mascota. En esta opción, el cuidador recoge al perro en su domicilio y tras un paseo de una hora aproximadamente, lo devuelve a su casa.

Tranquilidad

“Voy tranquila, y no me da miedo lo que pueda pasar gracias al seguro veterinario”, apunta Laura, ya que Gudog incluye en todas las reservas un seguro con cobertura veterinaria, para solventar cualquier imprevisto que pueda surgir. De esta forma y si se diera la circunstancia de una pelea entre canes o si el animal se pusiese enfermo mientras está utilizando el servicio, el cuidador lo trasladaría rápidamente a una de las clínicas veterinarias concertadas, ya que Gudog correría con todos los gastos.

“Al conocer a tantos perros es como si fuera la dueña de todos”

Otra de las novedades que ofrece la plataforma es un servicio de seguimiento mediante GPS a través de la página web, donde los dueños más preocupados podrán estar al corriente, en todo momento, de la ubicación de su perro en tiempo real y desde su ordenador, teléfono móvil o tablet, así como también recibir fotografías cuando esté alojado con su cuidador, para comprobar in situ que su mascota está disfrutando de las mismas atenciones que recibiría en su propio hogar.

Ser un buen paseador

Un “canguro” de perros tendrá que ser forzosamente un apasionado de los animales y disfrutar de su compañía, solo así logrará que se produzca la química necesaria para que el can atienda y obedezca a sus indicaciones. Pero sobre todo deberá tener un gran sentido de la responsabilidad. “Me da coraje llevarlo atado, y no poder soltarlo para que juegue con los demás perros, pero podría ser arriesgado”, relata Laura, la joven paseadora, mientras acaricia a “Márcel”. Para ella esta ocupación se parece más a un hobby que a un trabajo. “Este perro es muy listo -asegura- solo le gustan las galletitas del Hipercor, que son las más caras”, explica la canaria con cara de cumplir todos los caprichos del perro.

Pero dedicarse a una ocupación tan peculiar también aporta sorpresas. “En una ocasión acudí a un domicilio para cuidar a un perro y el dueño resultó ser un conocido actor de televisión” revela Laura entre risas.

“Desde luego, es una gran ayuda económica, pero no se puede vivir de esto”, confiesa la joven canaria, que combina esta práctica con su profesión de periodista. No obstante, Laura se manifiesta feliz y contenta de colaborar con Gudog.

[Vea éste y otros reportajes en el número 34 de La Correspondencia de Villanueva]

About María Matos

Estudiante de 4º de Periodismo

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