Caddy Adzuba: “Es un premio a las mujeres que trabajan por la paz”

Caddy Adzuba lleva toda su vida denunciando la violencia que sufren las mujeres y las niñas en el Congo. Es una reconocida defensora de los derechos humanos que ayuda a las víctimas de su país a través de la Asociación de Mujeres de Medios de Comunicación del Este de Congo.

4.000 mujeres y niñas han sido víctimas de abusos sexuales en el Congo en los últimos tres años

Su labor ha sido reconocida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 “como símbolo de lucha pacífica contra la violencia que afecta a las mujeres, la pobreza y la discriminación”. La periodista congoleña ha estado a punto de morir en dos ocasiones y tiene dudas sobre si este galardón hará que su situación mejore.

“Hay gente que ha recibido premios en nuestro país y que siguen siendo amenazados. Este premio te expone más porque se te abren nuevos espacios de discusión y denuncia”, asegura Adzuba, que vive amenazada desde que comenzó la guerra del Congo en 1996, y que esta semana ha participado en una mesa redonda organizada por el Centro Universitario Villanueva junto a Carla Fibla, activista con una amplia experiencia en el mundo árabe y Sudán del Sur, y de Leire Otaegi, periodista que trabaja con asociaciones de derechos humanos en Colombia.

Pero si algo tiene claro Caddy Adzuba es que la única forma de acabar con la situación de conflicto que asola su país es fomentando la paz y la libertad a través de los medios. “Son una herramienta de trabajo para transmitir el mensaje y sensibilizar a la población, pero sobre todo, para construir la paz. Si todos los medios arrancaran con programas de paz, creo que el mundo cambiaría y sería mejor”, explica.

El Congo, núcleo de la violencia sexual

La República Democrática del Congo es el centro mundial de la violencia. Desde que empezó la guerra se producen una media de 40 violaciones diarias. Hace unos meses la ONU presentó un informe para dar a conocer los datos sobre los abusos sexuales en el Congo. Las cifras son escalofriantes: cerca de 4.000 mujeres y niñas han sido víctimas de abusos sexuales en los últimos tres años.

A pesar de estos datos, Adzuba asegura que ha habido un progreso desde el comienzo del conflicto. “La situación ha cambiado porque lo que ocurría hace diez años ya no pasa. Seguimos denunciando la violación de los derechos humanos de las mujeres pero hay que seguir trabajando con la esperanza de lograr el cambio”, sostiene Adzuba.

La lucha por los recursos

Pero este no es el único problema que se vive en el Congo. Al ser un país bendecido en innumerables recursos naturales como el coltan, petróleo o diamantes, las autoridades ejercen la violencia para su explotación fraudulenta. Los grupos rebeldes aprovechan la situación de conflicto que vive el país para emplear la violencia como arma de guerra e instrumento de control de la población.

Caddy Adzuba reconoce que no es fácil combatirlos. “Hacer frente a ello requiere un programa gubernamental para la seguridad del país, tiene que haber instituciones de seguridad como el ejército y la policía. Es el gobierno -explica- el que debe trabajar para poner fin a estos grupos armados, pero también la sociedad civil tiene que seguir sensibilizando para apoyar al gobierno en este trabajo. Es una responsabilidad gubernamental pero también del interior del país”.

(Con información de José María Álvarez de Toledo)

About Álvaro Campos

Estudiante de Periodismo y EBS en C.U.Villanueva

Deja una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.