Superó el cáncer de mama “riéndose” de él

Ana decidió raparse porque se le empezó a caer mucho pelo (Foto: Ana Homar)
Ana decidió raparse porque se le empezó a caer mucho pelo (Foto: Ana Homar)

“En cuestión de dos meses mi vida fue un ajetreo. Me sometí a dos procesos de extracción de óvulos y a dos operaciones. En la primera me quitaron el bulto y cuando pensé que ya estaba, me dijeron que me tenían que quitar el pecho porque había células cancerígenas. ¡Toma ya! Con mi edad me iba a ver sin pecho. Pues me acostumbré y hoy día sigo sin él. Ahora ya tengo cita con el cirujano plástico para hacerme la reconstrucción”.

El año 2012 supuso un antes y un después en la vida de Ana Homar. El cáncer de mama se cruzó en su vida sin avisar pero hoy, con 32 años, puede asegurar que le ha ganado la batalla a ese “bicho”. cuv3 ha querido conocer la historia de esta luchadora. Una historia donde la superación, las ganas de vivir y el positivismo pudieron con todo.

“El camino fue bastante duro”

La primera batalla comienza con las sesiones de quimioterapia. Un camino “bastante duro” que comenzó con “cinco días de infierno”, los únicos que Ana dejó de trabajar.

Su primera quimio fue fácil de superar. Sólo tuvo un poco de malestar general y podía estar levantada en casa. “¡Esto está chupado si todas las sesiones son como ésta!”, pensó. Pero no. A partir de la segunda quimio la historia cambió. “Empecé a vomitar y durante tres días no podía ni levantarme de la cama. Ni siquiera comía para no tener que levantarme”, recuerda.

“Cogí la enfermedad con muchas ganas de vencerla y vivir”

Los efectos fueron creciendo con las sesiones. “Estaba agotadísima, pero saqué fuerzas -aunque ahora mismo no sé de dónde-. Estos efectos se pueden llevar según cómo te hayas planteado la enfermedad -asegura Ana-. Yo la cogí con muchas ganas de vencer a este bicho y vivir”.

Escribir fue su mejor terapia

Hay muchas mujeres que piden ayuda psicológica para superar la enfermedad. Pero Ana no lo hizo: escribir fue su mejor terapia. A través de su blog, que nació con su enfermedad, fue narrando su historia para “desahogarse” e “intentar ayudar a alguien” escribiendo detalladamente lo que le estaba pasando. “El fin de mi blog era que pudiese ayudar a personas que lo leyesen, igual que a mí me ayudó leer otros blogs”, asegura.

“El fin de mi blog era que pudiese ayudar a las personas que lo leyesen”

Aunque no pidió ayuda profesional, Ana reconoce que durante el verano pasado “quizá si habría necesitado ir a un psicooncólogo”. Y es que, al ser maestra, le dio “demasiado al coco” durante los dos meses de vacaciones.

“Mis padres se fueron de viaje, mi novio trabajaba, mis amigos también… Entonces me quedaba sola en casa, aburrida y dándole al coco. Pero, otra vez, volví a superar un mal momento. Al comienzo de curso todo se arregló: otra vez tenía la mente totalmente ocupada”, recuerda.

“Nunca he pensado que no podía más”

Durante el cáncer se pasan momentos difíciles, pero Ana nunca pensó que no podía más. “Siempre tuve muchísima fuerza. Nunca perdí las ganas de reír, ni de hacer cosas, ni de salir a la calle, ni de viajar… Siempre intenté ‘reírme’ del cáncer. Pensaba que ‘riéndome’ de él podría vencerlo más fácilmente”.

Esta actitud sólo se consigue siendo positivo. “Siempre tuve la mente muy clara y fui muy positiva, pensaba que esto no podía conmigo. Nunca dejé de hacer las cosas que hacía antes de que me diagnosticaran el cáncer”, relata Ana.

“Nada de lágrimas, este bicho asqueroso no se merece ni una sola lágrima tuya”, pensó

Y eso mismo recomienda a todas las mujeres que estén pasando por la enfermedad. “A una mujer que esté pasando por ello le diría que coja el toro por los cuernos. Que coja el cáncer con mucha fuerza, positivismo, ganas y ganas de vivir. Nada de lágrimas, este bicho asqueroso no se merece ni una sola lágrima tuya. A vivir y a buscar lo positivo del cáncer, que te aseguro que lo hay”.

Ana ya era fuerte, pero la enfermedad la ha hecho más fuerte aún. Ha sido capaz de superar un cáncer “riéndose” de él y con el apoyo y ayuda de todos los suyos.

“La vida es para vivirla y disfrutarla, que sólo tenemos una. Antes lo hacía, pero ahora más. Tengo que aprovechar esta segunda oportunidad que se me ha brindado”, añade. Toda una inspiración.

About María Palmero

Alumna de 4º de Periodismo del CU.V. (Universidad Complutense de Madrid)

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