Periodismo de guerra sin fronteras

Mayte Carrasco y Samuel Aranda (Foto: María Guijarro)
Mayte Carrasco y Samuel Aranda (Foto: María Guijarro)

Mayte Carrasco y Samuel Aranda se vuelven a ver las caras, pero esta vez no es en Siria, Libia o Gaza, sino en la Fundación Telefónica, en “Friends of Talent”. Ella es una periodista de guerra entregada y apasionada con su trabajo, y él es un fotoperiodista, dispuesto a cambiar el mundo con sus fotografías y a través de ellas denunciar las situaciones que se dan en esos países.

“Yo empecé a trabajar para varios medios de comunicación porque si no no me daba para comer. Ser freelance da libertad de movimiento para decidir a cuál guerra quieres ir”, asegura Mayte Carrasco. Estuvo un mes en el Líbano y se lo financió con su propio bolsillo gracias a las coberturas en las que trabajó anteriormente. Asegura que requiere un gran sacrificio y dejar las cosas de lado, como la familia y amigos, se dejan muchas cosas por el camino.

Después de haber vivido situaciones muy dolorosas y horribles, afirma que muchas veces ha perdido la fe en esta profesión, pero luego recapacita y nunca tira la toalla.

“Ser freelance no fue una elección personal para mí, yo prefiero estar en un medio y ser estable para pagar la luz, el gas…”, asegura Samuel Aranda, fotoperiodista en diferentes lugares de cada uno de los cinco continentes. A través de sus fotos, se muestra la cara temerosa y devastadora de las personas inocentes de esos países que sufren continuos bombardeos y guerras, día tras día.

La actual crisis del periodismo
“En España hay un gran problema: las personas que financian los medios de comunicación son extranjeros. Actualmente el periodismo sufre de la guerra de la izquierda y de la derecha. No se apuesta por un periodismo de calidad”. Ambos aseguran que los periodistas han perdido credibilidad, ya que no se premia al periodista objetivo. Hay una competencia muy fuerte en la sociedad en la que vivimos, por lo que internet cada vez avanza más. “Hay que apostar por un periodismo en el que se transmita más a la gente lo que impacta y no lo que importa”, señalan.

La preparación de un conflicto

Carrasco afirma viaja “muy ligera”, para llegar a tiempo al conflicto. “En estos países, nunca se sabe qué es lo que va a pasar, por lo que siempre llevo el yihad en la mochila por razones de seguridad y para pasar desapercibida”, confiesa. Ambos profesionales dicen que cada conflicto es diferente, el rostro de la gente, la fuerza, el sentimiento de miedo: “Lo más duro que hemos visto en un conflicto es la diferencia de lo que importa una víctima dependiendo del país que sea”.

Aseguran que han temido por sus vidas varias veces, y que las revoluciones árabes son muy duras: “Hemos pasado mucho miedo, dormíamos tres horas diarias y nos despertábamos con la primera bomba que lanzaban y me paraba a pensar en la cantidad de gente inocente que iba a morir”. Carrasco asegura que “es más fácil entrar en un conflicto que salir de él, porque muchas veces cierran la frontera y el riesgo es mayor. A lo largo de tantos años de profesión, “acabas agotado y terminas desgastándote tanto a nivel físico como mental”, admite. En su opinión, el periodista tiene que observar las difíciles situaciones y no involucrarse en ningún momento.

¿Merece la pena ser periodista de guerra?

Tras los 90 periodistas fallecidos el año pasado a consecuencia de las guerras de los países árabes, muchas personas siguen pensando si merece la pena o no arriesgar tu vida para comunicar al resto del mundo lo que está pasando. Mayte Carrasco, con su extenso currículum de sus numerosos viajes a los países árabes como corresponsal de guerra, afirma que “merece la pena pasar por todo esto para poder llegar a sentir lo que está pasando en las calles, hay que conocer y saber lo que pasa más allá de nuestras fronteras. Cuando viajas a uno de esos países, corres la misma suerte que la población local, porque nunca vas con seguridad”. Cada uno de los periodistas de guerra no va con una estructura estabilizada a esos países, por lo que el peligro es mayor.

En las guerras se aprecian las cosas que uno tiene, la fuerza interior para tirar hacia delante. “Las calamidades que ellos pasan y lo mucho que nosotros nos quejamos”, afirma Aranda.

Media Center es una organización de medios que dan facilidades a los periodistas destinados en países conflictivos, dándoles protección y seguridad.

Las redes sociales también hacen periodismo
Con las redes sociales se pueden encontrar cualquier información y cualquier ciudadano puede contar una historia y redactarla, “son modas que se van pasando”, asegura Aranda. En la actualidad, cada ciudadano puede contar una historia, pero el periodista es un profesional que se ha comprometido con la ciudadanía para contrastar todos los puntos de vista y saber cuál es la fuente de información.

¿Qué aporta la mirada de una mujer en la guerra?
“No depende de si eres mujer u hombre. Los medios hoy en día, tienen muchas reticencias a la hora de enviar a mujeres con hijos y familia a esos países.”, contesta Carrasco. Muchas veces las mujeres tienen más ventajas en el mundo árabe, porque hay libertad de movimiento entre el mundo femenino. A su juicio, a la hora de la verdad, cuando una mujer va a la guerra, se la denomina “loca”, pero cuando un hombre lo hace, todos lo llaman “valiente”.

Para finalizar, ambos profesionales dan varios consejos a los periodistas en potencia que hay en la sala: “Haceos valer, tened ganas de cambiar el mundo con vuestras palabras e imágenes, exigir un periodismo de calidad”.

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About María Guijarro

Estudiante de 2º de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva. Futura corresponsal de guerra.

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