Javier Romera (El Economista): “Es mejor comerte una noticia que darla mal”

En la calle Condesa de Venadito, cerca del barrio madrileño de Arturo Soria, se encuentra un gran edificio acristalado. Para muchos, un edificio más de la zona por el que pasan sin prestar la menor atención. Para Javier Romera, el lugar desde el que cuenta lo que está pasando: la redacción de El Economista.

La recepción recuerda a la de un hotel, con sofás a la derecha y una secretaria que recibe al entrar. A simple vista podríamos decir que se trata de cualquier empresa, pero el trabajo que se desempeña en esta redacción va más allá de elaborar una cuenta de resultados. En este diario económico se vela por la obtención de la verdad para transmitirla a sus lectores; por ello, todos sus redactores cuidan especialmente de sus fuentes de información.

Las fuentes son fundamentales

Javier Romera, corresponsal económico y responsable de investigación de El Economista, afirma que “el 95% del trabajo de un periodista tiene que estar basado en las fuentes”. Aun así, debemos tener en cuenta que cuando una persona facilita una serie de datos o informaciones a un periodista lo que hace es esconder  una intención determinada. “Te filtran una cosa porque les interesa que salga en ese medio y en ese momento, y porque les interesa que se sepa”, asegura sin dudar el periodista.

Si por algo destaca el trabajo de Javier Romera es por la cantidad de horas que dedica al proceso previo de investigación. Una buena agenda elaborada a base de fuentes siempre va a dotar de valor y calidad al trabajo del periodista: “Cuanta más agenda haya, mejores periodistas vamos a ser”.

Ante una nota de prensa de una compañía, Romera adopta una actitud de cautela, lo que le lleva  a comprobar si los datos que aporta la empresa son correctos. Para ello, como certifica, basta con navegar por la red y visitar la pagina web de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores): “Podemos encontrar toda la información de las empresas que cotizan en Bolsa. Por lo tanto, lo que hay que hacer es visitar la web y buscar la entidad en cuestión para encontrar la información, que está dividida en semestres”.

A pesar de la existencia de estos sitios online, recalca que lo mejor es hablar con las fuentes ya que hay informaciones que solo se pueden conseguir a través de éstas.

Problemas a los que se enfrenta un periodista

Pero, ¿qué hacer cuando una información no está contrastada?, ¿cuando la competencia te está pisando los talones? La trayectoria de este profesional le permite asegurar que el periodista debe tener especial cuidado a la hora de publicar algo que no está totalmente confirmado.

“Se pone en peligro tu propia credibilidad, tu firma. Yo prefiero mil veces comerme una noticia a hacer algo que esté mal -afirma-. Más vale que la saque otro. Antes que darla mal, no la publico”.

La redacción de El Economista alberga a unos periodistas que, a pesar del momento que estamos viviendo, en el que la economía desmoraliza a la sociedad, siguen luchando por desvelar cada noticia económica. Y es que, como afirma Javier Romera, aún encuentran en ella ese encanto especial: “Estamos en el centro de lo que esta cambiando, la banca, luchando por la reestructuración financiera… y lo bonito es poder contarlo”.

Con información de Paloma Sánchez Celemín

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About Blanca de la Peña Peces

Alumna de 4º de Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda en Centro Universitario Villanueva.

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