Borja Cobeaga: el oficio de hacer cine con humor

Borja Cobeaga se definió a sí mismo como “un obrero del cine” en las  VII Jornadas Audiovisuales del C.U. Villanueva. Pese a que llegar a Mirasierra le había parecido algo similar a “el desplazamiento de Jack Nicholson al hotel en El resplandor”, Borja Cobeaga hizo reír al auditorio con su forma de contar las cosas desde el primer momento.

Cobeaga tiene un talento natural para provocar carcajadas en el prójimo. Si alguien lo pone en duda, que vea las películas que ha dirigido, Pagafantas y  No controles, o cualquier sketch de la serie Vaya Semanita. Además de manifestar una gran vis cómica, esas películas demuestran amor por el oficio de hacer cine y buena mano para contar historias. Y es que Borja Cobeaga se confiesa un apasionado de su profesión y muy optimista. Sin pasión, ganas y optimismo, no se puede hacer cine. Ilusión, que no falte.

La eterna crisis

Pese a la escasez de inversión que padece el cine en estos momentos, él no agacha la cabeza, la levanta más con su optimismo implacable. Dedicarse a la profesión de guionista y director es algo muy complicado y tiene riesgos, pero nada parece haber cambiado de un tiempo a esta parte. “Bueno, es que cuando yo empecé en esto, el cine llevaba en crisis cuarenta años”, afirma.

Pero la verdad es que ahora mismo la cosa no parece que vaya a mejorar mucho. Las películas no se llegan a conocer, o la gente no va al cine, o es que está todo gratis en internet… “Nacho Vigalondo tiene más followers que euros ha recaudado con su última película”, recuerda. Paradojas de la industria. Pero parece que es un mundo aparte, en el que nada sigue el desarrollo aparentemente lógico.

Borja Cobeaga explica su propia experiencia en este sentido. “Cuando Pagafantas estaba teniendo éxito a nadie parecía importarle, el teléfono no sonaba; sin embargo, con No controles, pese a su fracaso en taquilla, el teléfono no paraba de sonar”, señala. Pero lo mismo ocurre en televisión: “Tras el éxito de la primera temporada de Vaya semanita, nos rebajaron a todos el sueldo para la segunda”. De locos.

Pero puestos a hacer algo…

“Prefiero hacer una película imperfecta con personalidad, a algo perfecto sin ella”. Así resume Cobeaga su criterio a la hora de decidir qué hacer. Nadie sabe qué va a pasar con la película que tienes entre manos: si será fácil encontrar financiación, si alguien estará dispuesto a pagar por los derechos de emisión, si funcionará o no en taquilla, etc. La incertidumbre es muy grande.

Lo fácil, claro está, es el análisis a posteriori de por qué no ha funcionado o qué factores la han convertido en un taquillazo, pero esas conclusiones no suelen ser muy prácticas a la hora de enfrentarte al siguiente proyecto.

Por tanto, el consejo de Cobeaga es el siguiente: en ocasiones te enfrentas a la disyuntiva de hacer algo que crees que es lo que le gusta a la gente, aunque tú lo aborrezcas, o hacer algo que de verdad te apetece pero que no estás seguro de que pueda interesar a alguien.

Como nadie sabe por qué funcionan o no las películas y el porcentaje de fracaso en taquilla es alto, mejor que fracase algo con lo que estás contento, a que, además de fracasar, no te convenza lo que has hecho.

(Cámara y montaje: Rafa Perezagua)

About Ignacio Abia

Alumno de 5º de Comunicación Audiovisual del Centro Universitario Villanueva