Perlado: “Quizá algún día se conceda el Nobel a una obra en Internet”

José Julio Perlado ha sacado a la luz su última novela “Mi abuelo, el Premio Nobel”, en la que narra la historia de Dante Darnius, un escritor invandido por ideas brillantes que no es capaz de plasmar en un papel. Sin embargo, sí tiene un talento  prodigioso para contarlas. Su capacidad creadora y su imaginación no pasarán inadvertidas en Estocolmo, de tal forma que se le concede el Premio Nobel de literatura al escritor que no ha escrito nunca una línea pero que todo lo lleva en su cabeza.

José Julio Perlado, nacido en Madrid, Doctor en Filosofía y Letras y periodista, ha sido durante treinta años Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de Información de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es profesor en el Centro Universitario Villanueva.

Ha ejercido la corresponsalía en Roma de los periódicos Diario de Barcelona y diario Madrid (1963- 1965) y la corresponsalía en París del diario ABC (1968-1970). Redactor- Jefe de La Estafeta Literaria, ha dirigido dos revistas de información general. Ha impartido Cursos de Creación Literaria en Madrid y en México, en el Instituto Tecnológico de Monterrey y en la Universidad de Villahermosa (México).

Como novelista ha publicado El viento que atraviesa (1968), Contramuerte (Premio de Novela Ateneo de Santander (1984) y Lágrimas negras (1996). Como cuentista ha sido cuatro veces finalista del Premio Antonio Machado y es autor de «Ya aquí no hay nada» (1993), «El viaje inverosímil» (1996), «Los agujeros blancos» (1997) y «Todo es literatura» (2001).

Como ensayista ha publicado Diálogos con la cultura (2ª edición) (2002), El ojo y la palabra (2003), El artículo literario y periodístico.-Paisajes y personajes (2007) yParís, mayo 1968 (2008).

1. ¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

A veces las ideas para escribir libros no se pueden definir bien cómo surgen. Hay libros en que se sabe hasta el momento preciso en que surgió la idea y en otros no. En este caso, en “Mi abuelo, el Premio Nobel”, lo que me interesó es ese modo de contar historias que los escritores solemos tener antes de escribirlas – algo que no es recomendable porque se pueden abortar esas historias y no escribirlas nunca – y el paso siguiente, que es escribirlas y llevarlas al papel. Cuando se dice en la literatura actual – y aún más en el cine – que faltan ideas, la pregunta que hay que hacerse es: ¿es más importante crear una idea en la cabeza o materializarla escribiéndola? Siempre he dicho que la segunda parte – escribirla – es cuestión de estilo, trabajo, técnica y disciplina. La primera es principalmente la creación pura, algo anterior a toda creación posterior del lenguaje. De la primera idea sale todo lo demás.

2. Usted, a través de su personaje, recupera la tradición de la literatura oral, ¿no es así?

Mi personaje, el escritor Dante Darnius, va contando todo lo que lleva en su imaginación y que desearía concretarlo en el papel aunque le es imposible. Ahí puede estar escondida también esa sensación del “pánico escénico” ante la página en blanco, eso que los escritores llaman a veces “bloqueo” ante lo desconocido, el “pánico escénico” que tienen a veces los actores antes de entrar en escena por mucho que hayan representado esa misma obra. Mi novela no es esencialmente literatura oral sino una mezcla consciente de la literatura oral escrita en un libro, es decir, leemos ya escrita en una novela lo que el escritor dice que no ha podido escribir. Ese es el juego consciente que he querido hacer porque me parecía, al menos, singular.

3. A partir de su novela se replantean preguntas interesantes, que además rompen los límites asignados a cada categoría  artística, y que en un mundo multimedia cobran todo su sentido  ¿Por qué no un premio Nobel a alguien que presente su obra simplemente grabada? ¿O a alguien que sólo haya publicado en Internet?

Cuando en mi novela le conceden el Premio Nobel de Literatura al escritor que no ha llevado nunca nada al papel pero que lo lleva todo en la cabeza he querido dar un salto imaginativo hacia esa idea de la que hablaba en la primera respuesta: ¿la potencia de la obra no está en la cabeza del escritor antes que en su pluma?; sobre todo, la potencia de su imaginación. En el telegrama que recibe de la Academia sueca le dicen expresamente que le conceden el Nobel “por su alto valor imaginativo y su potencia creadora, por el dominio al pensar personajes antes de llevarlos al papel…”.  Usted me pregunta si una obra publicada solamente en Internet pudiera recibir el Nobel y yo le contesto que quizá sí con el tiempo. Internet es únicamente un soporte o una herramienta; hasta ahora se ha concedido el Nobel a obras en el soporte de los libros, acaso un día se valoren las obras presentadas en otro tipo de soportes. Nunca se sabe.

4. ¿En un futuro, piensa usted que podría ser real, la concesión de un Premio Nobel a una persona que no haya escrito una sola línea?

Eso entra en el dominio de la fábula. Por eso he escrito una novela, es decir, una ficción. Pero pienso que se dan premios, por ejemplo, a arquitectos antes de nada por sus proyectos, aun sin haberlos realizado. Aunque, repito, mi libro es esencialmente una ficción.

5. ¿Qué se despertó antes en usted, una vocación literaria o periodística? ¿O una le llevo a la otra?

Mucho antes que la periodística estuvo la literaria. Mi primer artículo lo publiqué en el periódico con 18 años, pero mucho antes fui un devorador de lecturas y escribí poemas y cuentos. Antes de terminar la carrera de Periodismo había escrito ya dos novelas y las dos fueron presentadas al Premio Planeta.

6. ¿Qué opina sobre la siempre difícil o polémica relación entre literatura y periodismo?

El buen periodismo creo que, además de la claridad, debe arroparse con buena literatura, es decir, con la palabra eficaz más que con la palabra brillante. En los géneros de opinión del periodismo las verdades entran mejor acompañadas por la belleza del estilo. Como es bien sabido, los grandes escritores españoles del XX vertieron sus principales obras en los periódicos; ésa fue la cátedra a la que se asomaron para comunicarse con el público.

 7. Es usted un reconocido escritor, pero como curiosidad, ¿cómo considera qué se le da contar historias verbalmente?

Creo que se me da mejor escribir que contar historias verbalmente. Lo que pasa es que mi personaje, aparentemente las cuenta verbalmente, pero esencialmente las está escribiendo para los lectores del libro.

8. Usted ha incorporado las nuevas tecnologías a su vida, tengo entendido que tiene un blog donde escribe. ¿Utiliza el blog como plataforma para dar a conocer sus trabajos y que lleguen a un mayor número de personas?

El blog “Mi Siglo”, que ya ha llegado a las 700.000 visitas, es indudablemente una herramienta directa para comunicarme casi diariamente con personas de todo el mundo. Escribo sobre muchas cosas, pero de vez en cuando publico ahí trabajos de creación, como ha ocurrido con esta novela que ahora se publica. Algunas partes de ella las fui publicando en mi blog.

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About Laura B. Gadea

Alumno de 3º de Periodismo.